El Presidente brindó una entrevista televisiva en la que defendió su programa financiero, minimizó el impacto del auxilio estadounidense, apoyó a su exfuncionario y analizó el reclamo por la soberanía de Malvinas.
En una amplia entrevista televisiva, el presidente Javier Milei repasó los temas centrales de la agenda política y económica del país. Durante el reporte, el mandatario rechazó las versiones que atribuyen el éxito de su plan financiero al respaldo de Estados Unidos, calificando esa lectura como "deshonesta intelectualmente" y asegurando que la ayuda norteamericana representó menos del 5% frente a una corrida especulativa de gran magnitud.
En cuanto a la marcha de los precios, el jefe de Estado justificó que la baja del Índice de Precios al Consumidor requiere tiempo debido al rezago de la política monetaria. Destacó que el enfoque oficial priorizó la inflación mayorista —donde remarcó que se registraron meses de deflación— y ponderó la solidez del equipo económico para resistir el embate financiero sobre las reservas.
Milei dedicó un apartado de la entrevista para reafirmar su apoyo a Manuel Adorni en el marco de la causa judicial que lo involucra. El mandatario insistió en que el exfuncionario "es inocente" hasta que se demuestre lo contrario, respetando la presunción de inocencia constitucional. Al mismo tiempo, cuestionó el rol de ciertos sectores del periodismo por juzgar de forma prematura a los dirigentes políticos.
En este sentido, sostuvo que esperará las determinaciones de la Justicia sobre la situación judicial de Adorni, al tiempo que criticó las coberturas mediáticas que, según su visión, actuaron con desproporción frente a la controversia que envuelve al exjefe de Gabinete.
Consultado sobre la bandera de las Islas Malvinas exhibida por la Selección Argentina tras vencer a Inglaterra en el Mundial, Milei consideró entendible la reacción de los futbolistas por la emoción del momento, aunque advirtió que la política no debe mezclar el deporte con las relaciones internacionales ni realizar declaraciones beligerantes.
Finalmente, el Presidente contrapuso las muestras emotivas con la estrategia diplomática de su gestión. Remarcó que los mayores logros históricos sobre el reclamo de soberanía se alcanzaron bajo su mandato, destacando los avances ante la ONU para que Gran Bretaña acceda a dialogar, sumado a los apoyos recibidos por potencias como Estados Unidos y China.