Tras 20 días de cierre por nevadas, exportadores desvían cargas por Pino Hachado. Mantener un camión parado cuesta hasta US$ 450 por día.
El prolongado cierre del paso internacional Cristo Redentor tras casi tres semanas de intensas nevadas comenzó a generar severas complicaciones económicas para el comercio exterior. Ante la urgencia de abastecer al mercado chileno, empresas exportadoras y de transporte comenzaron a buscar rutas alternativas en el sur del país, aunque con costos significativamente más elevados.
Carlos Messina, presidente de la Asociación Propietarios de Camiones de Mendoza (Aprocam), confirmó que muchas unidades están siendo derivadas hacia los pasos de Pino Hachado y Cardenal Samoré, en Neuquén. Sin embargo, realizar esta desviación implica sumar cerca de 2.000 kilómetros al recorrido habitual y puede incrementar el valor del flete en unos US$ 4.500.
El desvío masivo de transporte pesado también está poniendo a prueba la infraestructura de los pasos neuquinos. Pino Hachado, diseñado para atender unos 70 camiones diarios, actualmente se encuentra triplicando su capacidad operativa, lo que genera demoras de hasta 48 horas y tiempos totales de viaje de cuatro días hasta alcanzar los puertos trasandinos.
La situación resulta insostenible para las empresas transportistas locales, que deben absorber el costo de mantener las unidades inactivas. Desde Aprocam estimaron que un camión detenido representa una pérdida neta de entre US$ 350 y US$ 450 diarios por viajes no realizados, monto que escala aun más en el caso de las cargas refrigeradas.
En suelo mendocino, la acumulación de vehículos continúa en aumento. Actualmente se estima que hay entre 1.500 y 1.800 camiones varados en diferentes puntos de la provincia, principalmente distribuidos en las zonas de aparcamiento de Uspallata y el departamento de San Martín.
Las proyecciones meteorológicas indican que el mal tiempo en alta montaña podría extenderse hasta el 8 de agosto. Sin embargo, se aguarda una ventana de buen tiempo entre martes y miércoles que permitiría a las cuadrillas de Vialidad Nacional avanzar con el despeje de la calzada y evaluar una apertura temporal del corredor.