Marcos Santander, oriundo del sur provincial, integra el equipo del detector antártico IceCube cuyo líder, Francis Halzen, obtuvo el galardón mundial por sus hallazgos sobre neutrinos cósmicos.
El Premio Nobel de Física otorgado este martes al científico belga Francis Halzen tiene un fuerte sello mendocino. El reconocido astrofísico Marcos Santander, nacido en General Alvear y criado en San Rafael, forma parte del equipo internacional del Observatorio IceCube, el gigantesco experimento ubicado en la Antártida con el que se lograron avances clave en el estudio del universo.
Santander, de 46 años, recordó en diálogo con Radio Nihuil que su vocación surgió en la finca familiar de Real del Padre observando las estrellas. Tras formarse en la Universidad Tecnológica Nacional (UTN) y realizar su doctorado en la Universidad de Wisconsin-Madison, se sumó al proyecto liderado por Halzen para estudiar neutrinos de alta energía.
Los neutrinos son partículas subatómicas que prácticamente no interactúan con la materia y viajan distancias gigantescas sin desviarse. Al provenir de fuentes poderosas como agujeros negros o explosiones de supernovas, funcionan como auténticos "mensajeros del cosmos". Para captarlos, el detector IceCube utiliza miles de sensores sumergidos a gran profundidad en el hielo transparente del Polo Sur.
El investigador también trazó un paralelismo con el Observatorio Pierre Auger de Malargüe, donde desempeñó tareas científicas. Explicó que mientras el complejo ubicado en el sur mendocino estudia rayos cósmicos sobre una superficie terrestre muy extensa, IceCube necesita la masa del hielo profundo para detectar la tenue luz de las partículas secundarias.
Actualmente, Santander se desempeña como profesor asociado en la Universidad de Alabama y coordina la logística para la futura construcción de un observatorio en Chile. Con gran emoción por el reconocimiento de la Academia Sueca a su mentor, el científico valoró el impacto histórico de la investigación espacial.
"Tener a un amigo que gane un Nobel es increíble", expresó el astrofísico sureño al destacar la trascendencia de la ciencia básica y el mapa astronómico inédito que esta tecnología permitió abrir para la humanidad.