La empresa acumula sueldos impagos, deudas millonarias y un futuro incierto.
Flybondi atraviesa el momento más crítico de su historia tras solicitar la apertura de su concurso preventivo de acreedores para reestructurar un millonario pasivo. En este convulsionado contexto, la primera aerolínea low cost de Argentina se convirtió en la primera en suspender de forma total sus operaciones y dejar de vender pasajes.
La paralización de las actividades era un desenlace esperado en el sector aerocomercial debido a una política errática basada en el alquiler de aeronaves con demoras de pago y sobreventa de pasajes. Fuentes del sector advierten que la situación es irremontable, señalando que la empresa llegó a comercializar más de 40 mil boletos en un solo mes para vuelos que jamás despegaron.
La crisis se siente con fuerza en el Aeropuerto Internacional El Plumerillo, donde este fin de semana no se registraron arribos ni partidas de la compañía. De mover unos 1.500 pasajeros diarios en Mendoza, representando cerca del 20% del movimiento de la terminal, la presencia de la firma quedó reducida a cero.
La incertidumbre también golpea de lleno a los trabajadores locales. Según relataron operadores a Diario UNO, la empresa mantiene importantes atrasos salariales con el personal activo y aún no abonó las liquidaciones de quienes se acogieron a los retiros voluntarios.
Por su parte, la concesionaria Aeropuertos Argentina ya adaptó la infraestructura de la terminal ante la ausencia de la compañía. Sin embargo, la administración analiza sumarse a la nómina de acreedores judiciales por una deuda de "varios millones" en concepto de tasas aeroportuarias impagas.
A diferencia de otros procesos concursales donde las empresas continúan operando para generar fondos, el futuro de Flybondi permanece bajo un gran interrogante, dejando en el aire a miles de usuarios y familias trabajadoras.