La medida prevé el descuento de hasta dos meses de sueldo en casos de reincidencia o violencia física.
Ante las crecientes jornadas de agresiones y descalificaciones en la Cámara de Diputados, la legisladora nacional por Mendoza, Mercedes Llano, presentó un proyecto de resolución para frenar el declive del debate institucional. La propuesta plantea castigar con el descuento de un mes de sueldo a aquellos parlamentarios que insulten a sus pares, autoridades o presentes en el Congreso.
La iniciativa cobró impulso tras los violentos cruces verbales y empujones ocurridos el pasado 30 de septiembre en un plenario de comisiones donde se discutía un proyecto sobre la soberanía de las Islas Malvinas, en una jornada que incluyó enfrentamientos entre referentes del kirchnerismo y del bloque libertario.
El proyecto busca incorporar un artículo específico al Reglamento Interno de la Cámara Baja. En caso de reincidencia, o si la agresión verbal incluye amenazas, intimidaciones o agresiones físicas, la sanción fijada ascenderá a la pérdida de dos meses de dieta. Llano aclaró que la medida no busca acallar críticas o severos debates políticos, sino frenar el insulto directo.
El procedimiento estipula que, tras registrarse un hecho de violencia, la Presidencia de la Cámara deberá adjuntar la versión taquigráfica y el video del episodio para someterlo a votación del cuerpo en esa misma jornada o al inicio de la sesión posterior.
Asimismo, el texto garantiza el debido proceso del legislador acusado, quien dispondrá de un lapso de cinco minutos para ejercer su defensa en el recinto antes de la votación definitiva.
Finalmente, la diputada mendocina precisó que estas multas económicas no reemplazarán ni anularán otras sanciones reglamentarias de mayor gravedad que pudiera determinar el cuerpo legislativo, tales como la eventual suspensión o expulsión del cuerpo de los involucrados.