El crudo Brent rozó los US$ 105 por la escalada militar entre Estados Unidos e Irán y frenos de producción en el Golfo de México. Crece la preocupación por la inflación global.
Los precios internacionales del petróleo registraron un violento salto e ingresaron nuevamente en la zona crítica de los US$ 100 por barril.
La combinación de crecientes tensiones geopolíticas entre Estados Unidos e Irán con la paralización preventiva de infraestructuras energéticas en Norteamérica reencendió las alarmas de los mercados financieros y amenaza con acelerar la inflación a nivel global.
El crudo Brent, valor de referencia para el mercado europeo, escaló un 4,48% hasta situarse en US$ 104,69, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) de Estados Unidos trepó a US$ 92,39 por barril. El cese de la tregua entre Washington y Teherán reactivó el temor a eventuales bloqueos de suministro en el estrecho de Ormuz, una de las arterias más estratégicas por donde circula el comercio petrolero mundial.
A este complejo panorama internacional se le sumó un factor climático de alto impacto. La llegada de la temporada de tormentas y huracanes en Estados Unidos obligó a suspender parte de las operaciones offshore en el Golfo de México, área que concentra cerca del 15% de la producción de crudo de ese país.
El súbito encarecimiento del barril de petróleo diluye las esperanzas de los analistas de observar una pronta rebaja en las tasas de interés por parte de los bancos centrales. La renovada inestabilidad en Medio Oriente demuestra la vulnerabilidad del abastecimiento energético global, presionando los costos del transporte y de los combustibles a escala planetaria.