El Parque Nacional Iguazú inhabilitó preventivamente dos de sus paseos principales tras registrarse un caudal 11 veces superior al promedio por los efectos del fenómeno El Niño.
Las autoridades del Parque Nacional Iguazú dispusieron este lunes el cierre preventivo del Circuito Superior y de la Garganta del Diablo debido a una crecida extraordinaria del Río Iguazú.
La medida busca garantizar la seguridad de los visitantes ante el aumento paulatino del caudal hídrico impulsado por el fenómeno meteorológico El Niño.
Durante las primeras horas del lunes, el volumen de agua alcanzó registros críticos de 16.400 metros cúbicos por segundo, marcando un pico de 17,7 millones de litros por segundo. Este incremento representa un volumen once veces superior a la media histórica del curso fluvial.
A pesar de la restricción en la pasarela principal y el tramo elevado, desde la administración confirmaron que el Circuito Inferior y los senderos peatonales se mantienen habilitados para el público bajo constante monitoreo. El operativo continuará vigentes hasta que las condiciones hidrológicas permitan una circulación segura.