La Casa Rosada analiza alternativas ante las trabas legislativas en el Senado. Si no hay dictamen antes de fin de mes, evaluarán competir con listas propias en todas las provincias.
El Gobierno nacional analiza un giro rotundo en su estrategia política ante las dificultades para avanzar con la reforma electoral en el Senado de la Nación.
Las conversaciones encabezadas por la Jefatura de Gabinete enfrentan fuertes resistencias entre los bloques aliados, principalmente en el radicalismo, lo que pone en duda la eliminación de las elecciones primarias.
Frente a este panorama, el ala política libertaria fijó la próxima semana como plazo límite para emitir dictamen en la Cámara Alta. Si la iniciativa no logra prosperar antes del cierre del período ordinario el 30 de noviembre, el oficialismo dará por descartada la modificación de las PASO para el próximo turno electoral.
De confirmarse el estancamiento parlamentario, la conducción de La Libertad Avanza reconfigurará su armado territorial de cara a 2027. La nueva hoja de ruta contempla presentar listas propias en las 24 jurisdicciones, aunque mantendrán consideraciones especiales en aquellos distritos donde los gobernadores hayan mostrado predisposición a acompañar los proyectos clave de la gestión ejecutiva.