A través del Decreto 1305/2026 publicado este viernes en el Boletín Oficial, el Ministerio de Economía oficializó la prórroga de los incrementos pendientes para evitar una mayor presión sobre los precios al consumidor.
El Gobierno nacional resolvió postergar una nueva actualización en los impuestos que gravan a los combustibles líquidos en todo el país. La medida quedó formalizada este viernes 30 de octubre con la publicación del Decreto 1305/2026 en el Boletín Oficial, buscando aminorar el traslado de costos a los precios finales de la nafta y el gasoil.
Según se detalló en los considerandos de la norma, la prórroga se dispuso con la firme intención de "continuar estimulando el crecimiento de la economía a través de un sendero fiscal sostenible", conteniendo la aceleración inflacionaria.
En el expediente confeccionado por el Ministerio de Economía que conduce Luis Caputo se fundamentó que resulta indispensable diferir los incrementos remanentes para proteger el bolsillo de los consumidores y mantener la estabilidad de costos en el transporte.
El esquema de actualización responde a lo dispuesto por la Ley N° 23.966, normativa que fija montos en pesos por unidad de medida para calcular el tributo sobre los combustibles líquidos y el impuesto al dióxido de carbono.
Dicha norma establece la obligación de aplicar ajustes trimestrales vinculados directamente a las variaciones del Índice de Precios al Consumidor (IPC) reportado por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC).
Con este diferimiento tributario, Nación posterga la aplicación de los importes acumulados de trimestres anteriores, amortiguando de forma directa la suba que debían aplicar las petroleras en las estaciones de servicio de todo el territorio nacional.