Su salida se suma a una reciente ola de renuncias de funcionarios clave en la administración nacional.
Marco Lavagna presentó hoy su renuncia a la dirección del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC). La noticia fue confirmada por fuentes internas del organismo durante la jornada de este lunes. Lavagna, quien asumió el cargo en diciembre de 2019 bajo la presidencia de Alberto Fernández y fue ratificado en el inicio de la gestión actual, finaliza así un ciclo de más de seis años al frente de la entidad encargada de medir los índices oficiales del país.
Durante su gestión, el economista enfrentó el desafío de normalizar y consolidar las estadísticas públicas en un contexto de extrema complejidad, marcado por la pandemia y la aceleración inflacionaria. Bajo su mando, el instituto llevó adelante el Censo Nacional de Población y actualizó metodologías en indicadores críticos como la actividad económica y la pobreza. Hasta el momento, el Gobierno nacional no ha oficializado los motivos de su alejamiento ni ha dado pistas sobre quién será su sucesor en este puesto estratégico.
La salida de Lavagna no es un hecho aislado, sino que se inscribe en una serie de dimisiones que han sacudido la estructura del Poder Ejecutivo en las últimas semanas. Recientemente, el mendocino Luis Pierrini dejó la Secretaría de Transporte aduciendo motivos personales, mientras que Carlos Casares abandonó la intervención del Enargas. Estos movimientos han generado incertidumbre sobre la estabilidad de los cuadros técnicos en áreas sensibles para la economía y la infraestructura.
A estas bajas se sumaron las de los presidentes de Trenes Argentinos Operaciones e Infraestructura, Gerardo Boschin y Leonardo Compelatore, quienes pusieron sus cargos a disposición de las autoridades nacionales. Asimismo, la renuncia del titular de la Unidad de Información Financiera (UIF), Paul Starc, terminó de configurar un escenario de recambio significativo en el inicio de este 2026. La acumulación de salidas en puestos de control y gestión financiera preocupa a los mercados por la continuidad de las políticas actuales.
Para el Gobierno de Javier Milei, definir la nueva conducción del INDEC es una prioridad urgente. Se trata de un organismo cuya credibilidad es fundamental para la transparencia de los datos de inflación, un eje central del programa económico vigente. Las próximas horas serán determinantes para conocer si el reemplazante de Lavagna surgirá de las filas técnicas del propio instituto o si será un cuadro político de confianza directa del Ministerio de Economía.
La renuncia de Lavagna marca el fin de una transición institucional que buscaba blindar las estadísticas de las presiones políticas. Su partida deja al descubierto las tensiones internas y los desafíos logísticos que enfrenta la gestión nacional para cubrir vacantes en organismos de alta especificidad técnica. Mientras tanto, el personal del INDEC aguarda directivas sobre cómo continuará el cronograma de publicaciones previsto para el mes de febrero, que incluye datos sensibles sobre el costo de vida.