El ajuste, basado en la inflación del último tramo de 2025, modifica el mínimo no imponible y las deducciones por familia.
La Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) formalizó el nuevo esquema del Impuesto a las Ganancias para los trabajadores en relación de dependencia. Esta actualización, que rige desde enero hasta julio de 2026, incorpora el impacto de la inflación del 14,29 por ciento registrada en el último semestre del año pasado. Los cambios redefinen los ingresos desde los cuales se comienza a tributar y ajustan los montos de las deducciones permitidas, afectando de manera directa el bolsillo de los empleados mendocinos.
A partir de este mes, los pisos salariales netos para comenzar a pagar el impuesto quedaron establecidos según la situación familiar del trabajador. Un empleado soltero sin hijos comenzará a tributar desde los 2.490.038 pesos mensuales netos. En el caso de los casados sin hijos, el límite se fijó en 2.894.000 pesos, mientras que aquellos casados con dos hijos a cargo empezarán a percibir descuentos a partir de los 3.302.179 pesos netos mensuales.
En cuanto a las deducciones anuales por cargas de familia, las cifras también experimentaron un incremento significativo. Por cónyuge se podrá deducir hasta 4.851.964,66 pesos, mientras que por cada hijo el monto asciende a 2.446.863,48 pesos. Por su parte, la ganancia no imponible anual para este primer tramo del año se ubicó por encima de los 5,1 millones de pesos, buscando amortiguar el impacto del tributo sobre los salarios medios.
El esquema de alícuotas mantiene su carácter progresivo, iniciando con un gravamen del 5 por ciento para el primer tramo de ganancia neta imponible acumulada. A medida que los ingresos suben, los tramos avanzan por escalas del 9, 12, 15, 19, 23, 27 y 31 por ciento. La alícuota máxima del 35 por ciento se aplicará a quienes perciban ganancias superiores a los 60,7 millones de pesos anuales, reflejando el esfuerzo fiscal que ARCA exige a los salarios más altos del sistema.
Especialistas en materia tributaria señalaron que esta actualización es clave para evitar que los aumentos paritarios sean absorbidos íntegramente por el impuesto. No obstante, advierten que el ajuste del 14,29 por ciento podría quedar desfasado rápidamente si la inflación del primer trimestre de 2026 no muestra señales de desaceleración. Este nuevo cuadro tarifario impositivo deberá ser aplicado por las empresas en las liquidaciones de sueldo que se percibirán en los próximos días.
Con esta publicación de ARCA, se despejan las dudas sobre el impacto fiscal para la primera mitad del año. Los trabajadores deberán revisar sus presentaciones de cargas de familia en el sistema para asegurarse de que las deducciones se apliquen correctamente bajo los nuevos valores. La próxima revisión de estas escalas está prevista recién para el mes de julio, cuando se analice el comportamiento de los precios durante el semestre que acaba de comenzar.