Cristina Kirchner impuso una condición para firmar la paz con Axel Kicillof. Mientras tanto, un grupo de gobernadores se organiza para correrla del PJ
"Esto se resuelve de una sola forma". La proclama salió de boca de uno de los dirigentes que todavía puede reunirse con Cristina Kirchner en San José 1111. "Tiene que ir Axel Kicillof a su casa y sentarse a hablar con ella. Esto es lo único que puede hacer que esta interna se termine", remarcó.
La pelea entre la expresidenta y quien fuera su ministro de Economía no es por ideas, ni por formas, ni por la conducción política. A esta altura es personal y humana. Y eso se resuelve con gestos personales y humanos. La última vez que Axel Kicillof habló con Cristina Kirchner fue el 1 de octubre de 2025. Después de eso, Cristina Kirchner siguió con la prisión domiciliaria y estuvo internada luego de una operación quirúrgica.
"No puede ser que a la mina que te dio todo para que llegues a ser gobernador y tengas la posibilidad real de ser presidente la destrates con esa indiferencia", comentó una fuente de La Cámpora. En la tribu de Kicillof aseguran que de ninguna forma van a romper con el kirchnerismo -algo que también enoja al otro sector, ya que consideran que "quieren los votos de Cristina, pero sin acercarse a ella"-, pero que la construcción del Movimiento Derecho al Futuro (MDF) apunta a juntar a la mayor cantidad de sectores que se enfrentan a Milei para armar un frente común. Además, por lo bajo reconocen que "en este contexto, ir a ese encuentro sería avalar el sometimiento que los dirigentes cercanos a Cristina Kirchner agitan" contra Kicillof.
Sin embargo, son los propios gobernadores peronistas los que necesitan que esta interna, por los menos, se desacelere. Ricardo Quintela (La Rioja) intentó reunir a Kicillof con Cristina Kirchner, pero por ahora no tiene mucho éxito. Ninguno de los que forman parte de la coalición quiere jugársela por ninguno de los dos bandos.
Pero el mayor miedo que tienen es que esa pelea interna derrame en sus distritos y erosione su apoyo en las provincias. "Hoy los gobernadores del peronismo dominan en sus provincias, ganaron la elección y tienen los votos. Lo que menos van a querer es que les empiecen a crecer enanos al calor de una interna que les dispute el poder", comentó el vocero de uno de los gobernadores del norte argentino.
En paralelo, empiezan a ver que La Libertad Avanza hace cada vez más fuerza en las distintas provincias y saben que, en caso de haber una interna peronista, jugarán al quiebre y la ruptura. "Nosotros necesitamos que se esclarezca una conducción nacional y encolumnarnos detrás de un proyecto; si no, va a empezar a explotar la interna por todos lados y ahí perdemos todos", analizó esta semana un senador que busca la reelección de su gobernador.
El plan de Gustavo Sáenz y Raúl Jalil para correr a CFK del PJ
Los que están abiertamente decididos al enfrentamiento, una vez más, son los gobernadores Gustavo Sáenz (Salta) y Raúl Jalil (Catamarca), que decidieron pisar el acelerador contra Cristina Kirchner. Antes de que festejaran el cumpleaños del salteño en la casa del juez federal Ariel Lijo -el mismo que va por la revancha para llegar a la Corte Suprema y que tiene apretado a Javier Milei en la justicia por las causas de corrupción en la ANDIS y de Manuel Adorni- se reunieron con la jueza María Servini de Cubría.
Como ya contó MDZ, fue una reunión organizada por el histórico líder del sindicato de gastronómicos, Luis Barrionuevo, enemistado hace años con la familia Kirchner. Estos gobernadores le pidieron a la jueza federal con competencia electoral que dictara la intervención del PJ nacional que preside Cristina Kirchner, en una declaración abierta de guerra. De la que no hay retorno. "Es ella o nosotros", suelen repetir en este sector.
Uno de los que le alertó la posibilidad de que intervengan el PJ fue Miguel Pichetto. Y eso fue bien visto en el entorno de Cristina Kirchner. El diputado nacional hace diez días sostuvo: "Hay un rumor de que quieren intervenir el PJ para poner a un pastor que da vueltas por Estados Unidos". Si bien la referencia a Dante Gebel distrae un poco del eje de la cuestión, en el entorno de Cristina Kirchner fue bien recibido que el diputado advirtiera sobre una posible intervención del partido.
"No hay ningún fundamento para que el partido sea intervenido. Tiene autoridades, tiene un congreso partidario", indicó Pichetto. El principal argumento de Sáenz para que se intervenga el PJ nacional que preside Cristina Kirchner es la condena firme que tiene la expresidenta en la Causa Vialidad.
Otra de las sospechas que corren por los pasillos de San José 1111 indica que este sector de gobernadores que también integra Hugo Passalacqua (Misiones) y Osvaldo Jaldo (Tucumán) es que este espacio juegue para Kicillof y que el gobernador de la provincia de Buenos Aires se aproveche de esto. "¿Por qué siempre tenemos que ser nosotros los que remarcamos que en el Congreso sus diputados y senadores juegan para Milei?", se preguntó una fuente del cristinismo y fue más a fondo: ¿Dónde está Bianco para pegarle a estos sectores?"
Una semana caliente para la interna
Uno de los que padeció esta semana el enfrentamiento entre La Cámpora y el MDF fue Julio Alak, encolumnado con este último sector. El intendente de La Plata participó de una actividad en el Colegio Nacional, convocado bajo la consigna "Cristina Libre", del Instituto Patria. La invitación, y la gestión de su presencia, llegó por un viejo amigo que hoy lo encuentra en la tribu de enfrente: el exsenador Oscar Parrilli. Los otros oradores, todos cristinistas: Teresa García, Florencia Saintout y Carlos Castagneto. "Dudó hasta último momento si iba a ir o no a ese evento; cuando se enteraron los del MDF de que iba a sentarse en esa mesa, lo querían matar", comentó a este medio uno de los dirigentes que intenta mantener un equilibrio, cada semana más difícil, entre los dos sectores.
Sin embargo, Alak, que ya está decidido a caminar la provincia de Buenos Aires como el próximo candidato a gobernador, fue igual. No es el único que se anotó en esta contienda. La semana pasada también se sumó el hombre de Avellaneda, Jorge Ferraresi. Así se suma a la lista que ya integran Federico Otermín (Lomas de Zamora), Mayra Mendoza (Quilmes), Federico Achaval (Pilar), Mariel Fernández (Moreno) y Leonardo Nardini (Malvinas Argentinas).
"Si hoy tenés tantos candidatos caminando la provincia de Buenos Aires para ser gobernadores es porque claramente Axel no puede ordenar ni siquiera a los suyos. No se sabe cuál es el proyecto de provincia que tiene cada uno; solo se posicionan para negociar mejores lugares", analizó esta semana un dirigente peronista que sigue por fuera los movimientos del partido.
En el mientras tanto, las operaciones cruzadas no terminan. A la filtración del mensaje de ¿recuperación? de Mayra Mendoza a Carli Bianco, se le sumó la dura respuesta del jefe de Gabinete de Kicillof: "Patético y penoso". En el entorno de la quilmeña aseguran que ese chat lo filtró a la prensa "alguien del MDF para que después Carli pueda salir a contestar y mostrarse altanero y soberbio". "Los que lloraban para que no diéramos discusiones internas hacia afuera ahora son los mismos que filtran esos chats para contestar en los medios", renegaron desde La Cámpora.
Pero lo que más le molestó a Mendoza en los últimos días fue una serie de reuniones que organizó Ferraresi en Quilmes con distintos dirigentes filoperonistas que no son parte de la coalición del gobierno municipal de Eva Mieri. Aseguran que están dispuestos a ir a una interna y que, si no ocurre, irán por fuera a confrontar con La Cámpora.