La medida busca rescatar el tejido productivo y la regularización de las deudas previsionales, aduaneras y tributarias de firmas en crisis.
La Agencia de Recaudación y Control Aduanero, conocida formalmente como ARCA, oficializó este miércoles un nuevo e importante plan de desendeudamiento destinado de forma directa a empresas que atraviesan un concurso preventivo o un proceso judicial de quiebra. El nuevo régimen legal reemplaza por completo a la normativa previa, introduciendo condiciones financieras mucho más flexibles y accesibles para que los contribuyentes mendocinos y de todo el territorio nacional puedan regularizar sus deudas de origen impositivo, aduanero y de los recursos de la seguridad social.
La medida del organismo recaudador fue instrumentada mediante la publicación de la Resolución General 5873 del año 2026 en el Boletín Oficial, desplazando a la antigua norma 3587. La principal y más notoria modificación técnica de este lanzamiento radica en la extensión sustancial de los plazos otorgados: a partir de su entrada en vigencia, las deudas impositivas y de aduana podrán financiarse en un tope de hasta 120 cuotas mensuales, lo que representa exactamente el doble del tiempo permitido en el esquema anterior.
Otro de los pilares de esta reforma es la significativa reducción en el costo financiero para los planes consolidados. La tasa de interés mensual de financiación fijada por el organismo será el equivalente al 50 por ciento de la tasa resarcitoria vigente en el mercado fiscal al momento de realizar la adhesión, lo que hoy se traduce en una tasa cercana al 2 por ciento mensual, generando un alivio real para aquellas firmas del sector corporativo y pyme que buscan sanear su situación fiscal y seguir operando.
En el mismo sentido, la nueva reglamentación de ARCA incorpora por primera vez las denominadas verificaciones tardías, es decir, aquellas deudas que los acreedores presentan fuera de los términos temporales habituales dentro de un proceso concursal de quiebras. Para este tipo específico de compromisos devengados y pasados, el fisco habilitó una alternativa de regularización mediante planes de pago con un límite máximo de hasta 60 cuotas, una posibilidad técnica que no contemplaba bajo ninguna condición el marco normativo previo.
El alcance definitivo del régimen beneficia a las compañías en concurso o quiebra, y también permite la adscripción de responsables solidarios o de inversores que hayan adquirido legalmente los activos de firmas quebradas. Para calificar y formalizar el ingreso online a la moratoria, los contribuyentes deberán poseer el Domicilio Fiscal Electrónico totalmente activo, contar con las declaraciones juradas del período presentadas al día y registrar una Clave Bancaria Uniforme válida para habilitar el débito automático de cada uno de los vencimientos del mes.
Como contrapartida regulatoria, para los acuerdos de pago cuya deuda consolidada total supere los 500 millones de pesos, las autoridades tributarias exigirán el compromiso formal por parte de los directivos de no distribuir dividendos ni utilidades líquidas entre sus socios comerciales mientras el plan permanezca vigente. El ambicioso régimen para empresas en crisis entrará en vigencia formal el próximo 15 de julio de 2026, fecha a partir de la cual el portal web de ARCA habilitará los formularios para adherirse de manera remota.