Milagros del Valle Alastra Guillén tiene 20 años y acaba de ser campeona del mundo con Las Leonas. La mendocina, nacida en 2006, integró el plantel que este sábado venció a Países Bajos en penales australianos y le dio a Argentina su tercer título mundial en hockey sobre césped. Es la quinta jugadora nacida en la provincia en disputar un Mundial, después de Florencia D'Elía, Silvina D'Elía, Macarena Rodríguez y Delfina Thomé.
Su camino arrancó en el club de la Universidad Nacional de Cuyo, donde dio sus primeros pasos y rápidamente se destacó hasta llegar a los seleccionados juveniles. Con Las Leoncitas fue campeona en los Juegos Panamericanos Junior de Asunción 2025 y subcampeona en el Mundial Sub 21 de Chile, donde además fue distinguida como Estrella Emergente del torneo. Aquel reconocimiento, que la sorprendió incluso a ella, marcó un punto de quiebre en su carrera.
El salto al seleccionado mayor llegó a comienzos de 2026, cuando Fernando Ferrara la incluyó en la convocatoria para la Pro League en Australia. Para acercarse a la estructura de entrenamientos del equipo se mudó a Buenos Aires y comenzó a jugar en GEBA. La apuesta rindió: Ferrara la convocó para el Mundial de mayores, donde integró el plantel que cortó la hegemonía de tres títulos consecutivos de las neerlandesas.
A los 20 años, con un Mundial ganado, una medalla panamericana de oro, una de plata en un Mundial Junior y el premio a la mejor joven del mundo en su categoría, Alastra tiene buena parte de su carrera por delante. Y ya cumplió el sueño que había confesado poco más de un año atrás: jugar en la Selección argentina y ganar algo importante.