Independiente Rivadavia estuvo a tiro del empate en varios pasajes, pero la jerarquía millonaria fue superior y el duelo terminó en derrota mendocina.
Independiente Rivadavia perdió 3-1 ante River en el Monumental y no pudo repetir el triunfo conseguido en Mendoza. La Lepra compitió durante buena parte del encuentro, pero los goles de Gonzalo Montiel y Tomás Galván marcaron la diferencia. Alex Arce descontó y encendió la ilusión, aunque otro tanto de Galván terminó sentenciando la historia.
Ambos equipos plantearon esquemas idénticos, con un 4-3-1-2 y la intención de disputar la posesión lejos de sus propios arcos. En ese duelo de "espejos", el equipo de Alfredo Berti mostró intensidad y buscó incomodar a River en la zona media.
Matías Fernández intentó escapar de la marca de Fausto Vera moviéndose hacia las bandas y, por momentos, apareció como un tercer delantero. La movilidad del mediocampista fue una de las herramientas de la Lepra en un comienzo dinámico.
A los 27 minutos llegó el quiebre. Ángel Correa encaró a la defensa mendocina, rompió líneas a pura gambeta y Leonard Costa terminó cometiéndole penal. Gonzalo Montiel ejecutó con precisión y puso el 1-0.
En el complemento, Independiente Rivadavia salió decidido a buscar el empate. Sartori tuvo una chance clara, pero Beltrán ganó el duelo. Poco después, Tomás Galván aprovechó un rebote de Nicolás Bolcato y amplió la ventaja.
La Lepra reaccionó y encontró el descuento a través de Alex Arce. El delantero aprovechó una oportunidad dentro del área y volvió a meter a su equipo en partido. Incluso Luis Sequeira estuvo cerca del empate con un remate que dio en el travesaño.
Cuando Independiente Rivadavia más empujaba, apareció nuevamente Galván. El volante sacó un remate espectacular y marcó el 3-1 definitivo.
La Lepra se vuelve de Núñez con la derrota, pero también con la certeza de que puso en aprietos a un rival de jerarquía. El resultado no borra su buen presente ni el crecimiento mostrado en los últimos meses.
Ahora, el equipo de Berti deberá recuperarse y volver a enfocarse en los próximos desafíos, con la obligación de sostener una campaña que todavía lo mantiene entre los protagonistas.