La Canarinha cerró una gira por Asia y Oceanía en la que enfrentó a Australia e India, pero su nivel generó preocupación. Varias figuras alertaron de este presente y apuntaron contra el DT. "Para llegar a malo, tiene que mejorar muchísimo", dijo Romário sobre el italiano.
Brasil cerró una fecha FIFA exótica con presentaciones en Asia y Oceanía ante los seleccionados de India y Australia, este último por duplicado. El conjunto comandado técnicamente por el italiano Carlo Ancelotti pasó de página tras su actuación en el Mundial, en el que fue eliminado en octavos por Noruega y, con algunas caras nuevas, empezó una nueva etapa que a priori ha dejado más críticas que buenas sensaciones.
Esta travesía de la Verdeamarela, que vio el debut de jugadores como Gabriel Bontempo, Mauro Junior y Jair Cunha, entre otros, dejó las mismas preocupaciones que ya había en torno al futuro del seleccionado. El balance para este equipo, que ya no tuvo a dos pilares de los últimos años como Casemiro y Neymar, fue pobre en cuanto al juego. Brasil cosechó un empate en el primer encuentro contra los Socceroos y dos victorias (por 4-2 y 4-0) que no han revertido el desánimo que impera en los hinchas por las frustraciones encadenadas.
El primer paso fue el que más alarmas despertó porque el once de élite de la Canarinha apenas rescató un empate 1-1 ante el seleccionado oceánico que hizo un buen papel en el Mundial, en el que cayó por penales en 16avos ante Egipto. El tanto de Rayan a los 95 alcanzó para rescatar a un equipo que sigue teniendo muchas dudas en el juego.
Si bien en las estadísticas los números hablan de una performance interesante en la ofensiva por los ocho goles que anotó en los dos compromisos restantes, el contexto resulta más preocupante, porque el equipo de Ancelotti solo estuvo por delante en el marcador en 108 de 270 minutos. En el segundo cruce ante Australia, Brasil empezó arriba, pero luego los Socceros lo dieron vuelta. Recién a los 45 igualaría Raphinha y a los 69 llegaría el tercero que destrabaría el encuentro a su favor.
Estos datos suponen que el 60 por ciento del tiempo, Brasil estuvo sin ventaja en el marcador ante dos seleccionados que en cuanto a nombres resultan muy inferiores: Australia está 26° en el ranking FIFA e India, 138°, contra el sexto puesto que ostentan los sudamericanos. Pese a esos pergaminos, sorpresivamente en esta gira, la Canarinha estuvo 128 minutos empatando y 34 perdiendo.
El nivel mostrado provocó el descontento en Brasil y las críticas emergieron enseguida. "Brasil no tiene una identidad. No tengo dudas de que si fuera un entrenador brasileño, todos nosotros estaríamos aquí dándole con todo. Y, precisamente por ser uno de los mejores entrenadores de la historia, tenemos que exigirle", dijo Felipe Melo, el exfutbolista del seleccionado que en los últimos días estuvo en La Bombonera, en una de sus apariciones en el canal SporTV de la que dan cuenta los medios brasileños.

Aunque el más crítico fue una leyenda como Romário, campeón mundial en 1994, quien en su cuenta de Instagram fue tajante luego del 1-1 inicial. "¡QUÉ COSA MÁS HORRIBLE! Les digo una cosa: uno de los peores partidos de la selección que he visto en los últimos 10 años. ¿Y el entrenador este? ¿No va a pasar nada? ¡Si fuera brasileño, ya estaría en la calle! ¡Para llegar a malo, tiene que mejorar muchísimo!".