- El número 3 del mundo, impuso su jerarquía y terminó con la ilusión del argentino
Se terminó la aventura para la "Legión" en el primer Grand Slam del año. Francisco Cerúndolo no pudo descifrar el servicio ni la solidez de un Alexander Zverev que jugó en modo candidato. El alemán, subcampeón de la edición pasada, se llevó el triunfo por 6-2, 6-4 y 6-4 en poco más de dos horas de juego.
Aunque el historial previo favorecía al argentino, la superficie rápida de la Rod Laver Arena dictó una sentencia diferente a los cruces en polvo de ladrillo. Zverev no solo fue una máquina de conectar saques ganadores, sino que castigó cada pelota corta de un Cerúndolo que, por momentos, se vio desbordado por la velocidad del germano.
Cerúndolo buscaba su primer triunfo ante un jugador del selecto grupo de los diez mejores en un Grand Slam, pero la tarea resultó titánica. Zverev, con la mira puesta en sacarse la espina del año pasado cuando cayó en la final ante Sinner, mostró un nivel de concentración altísimo:
Dominio total: En 2 horas y 13 minutos, el alemán liquidó el pleito sin conceder demasiadas ventanas de oportunidad.
Récord histórico: Con este pase, Zverev llegó por quinta vez a los cuartos de final en Australia, superando la marca del legendario Boris Becker (quien lo hizo en cuatro ocasiones).
Solidez mental: A diferencia de otros partidos, el número 3 del mundo no tuvo baches y mantuvo a Cerúndolo siempre a la defensiva.
Un balance positivo para "Fran" pese a la despedida
Más allá de la amargura lógica por la derrota, el periplo de Francisco Cerúndolo en este Australian Open 2026 es para encuadrar. Logró meterse por primera vez en la segunda semana de este torneo y rompió una sequía de varios años para el tenis nacional en Melbourne.
Su victoria ante Andrey Rublev en la ronda previa quedará como uno de los grandes hitos de su carrera, confirmando que tiene el tenis necesario para pelear en las instancias decisivas de los torneos más importantes del mundo.
¿Cómo sigue el torneo?
Zverev ahora espera por su rival en cuartos de final, que saldrá del choque entre el experimentado ruso Daniil Medvedev y la joven promesa estadounidense Learner Tien. El alemán busca cortar la sequía de su país: Alemania no tiene un campeón de Grand Slam masculino desde que Becker ganó en Australia en 1996.
Por el lado argentino, la delegación emprende el regreso con la frente en alto, con Cerúndolo consolidado como el líder del equipo y con la mira puesta en la gira de polvo de ladrillo que se avecina en Sudamérica.