Dos meses después de la escandalosa final, la Confederación Africana otorgó el partido ganado 3-0 a Marruecos, tras perderlo 1-0 en la cancha.
El fútbol africano vive un escándalo sin precedentes. Dos meses después de que Senegal alzara la Copa Africana de Naciones 2026, la Confederación Africana de Fútbol (CAF) emitió un fallo histórico este martes 17 de marzo, en el que anunció que le quitó el título a los senegaleses y declaró campeón a Marruecos con un resultado administrativo de 3-0.
La final, disputada el pasado 18 de enero en Rabat, estuvo marcada por la tensión. Tras un penal cobrado a favor de Marruecos a los 98 minutos, el plantel de Senegal abandonó el campo en señal de protesta contra el árbitro Jean Ndala.
Aunque tras 10 minutos de incertidumbre regresaron al juego -con Edouard Mendy atajando el penal y Pape Gueye marcando el gol del triunfo agónico-, la Junta de Apelación de la CAF consideró que aquel retiro momentáneo constituyó una infracción fatal al reglamento.
La resolución se basa en los artículos 82 y 84 del reglamento de la competición. Según el comunicado oficial, Senegal fue hallado culpable de "perder por incomparecencia" debido a su interrupción del juego, lo que anula automáticamente el 1-0 obtenido en la cancha y otorga la victoria por escritorio a la Federación Real Marroquí de Fútbol.
Consecuencias y multas adicionales
Además del cambio de campeón, la CAF realizó ajustes en otras sanciones:
Con esta decisión, Marruecos suma una nueva estrella a su palmarés de forma inesperada y llegará al Mundial 2026 ostentando el título de monarca del continente africano, mientras que Senegal pierde en los escritorios lo que había defendido con éxito en el césped.