Habrá controles estrictos en los accesos, prohibición de traslados en transporte público para barras y tolerancia cero con los cuidacoches.
El Ministerio de Seguridad y Justicia de la provincia ha diseñado un operativo especial de custodia para el esperado enfrentamiento entre Independiente Rivadavia y Gimnasia y Esgrima, que tendrá lugar este domingo en el Estadio Bautista Gargantini. El dispositivo contará con 245 efectivos apostados en el interior del recinto y otros 50 distribuidos en las inmediaciones, con la posibilidad de sumar refuerzos según lo demande la dinámica del evento. Las puertas para el ingreso de los hinchas se abrirán a las 13:30, bajo un estricto monitoreo previo para garantizar que la jornada se desarrolle con normalidad.
Como parte de las medidas preventivas, se implementará el programa Tribuna Segura en todos los accesos, contando con la colaboración de cadetes del Instituto Universitario de Seguridad Pública para verificar la identidad de los asistentes. Hernán Amat, director general de Relaciones con la Comunidad, destacó que se trabajará de forma coordinada con ambos clubes para supervisar los ingresos. Se prohibirá terminantemente el ingreso de objetos peligrosos como botellas, encendedores o elementos cortopunzantes, así como banderas de grandes dimensiones que puedan obstaculizar la visión o la seguridad.
Una de las novedades más importantes de este operativo es la ratificación de la prohibición del traslado de barras bravas en colectivos de línea. Esta decisión, tomada en conjunto con AUTAM y las empresas de transporte, busca evitar incidentes en las unidades de servicio público y obligará a un refuerzo de los controles en las paradas y recorridos cercanos al parque. Este será el primer encuentro de estas características en el Gargantini bajo esta normativa, lo que representa un desafío logístico para las autoridades policiales.
Asimismo, el Ministerio de Seguridad recordó que la actividad de los cuidacoches o "trapitos" está prohibida en toda la zona de influencia del estadio. Para asegurar el cumplimiento de esta norma, se realizarán patrullajes preventivos y se instó a los asistentes a no realizar pagos por el estacionamiento en la vía pública y a denunciar cualquier tipo de extorsión al 911. El objetivo es despejar los alrededores de situaciones conflictivas y brindar tranquilidad a las familias que se acerquen a disfrutar del clásico mendocino.
Finalmente, el operativo incluirá cortes de tránsito en las calles aledañas al estadio desde varias horas antes del pitazo inicial. La Policía de Mendoza ha identificado puntos estratégicos para evitar posibles cruces entre las hinchadas y asegurar que el egreso de los espectadores sea ordenado. Con un despliegue que combina tecnología y presencia territorial, el Gobierno provincial apuesta a que la fiesta del fútbol en el Parque sea noticia únicamente por lo deportivo y no por incidentes fuera de la cancha.