Mendoza, de de

Deportes Fútbol

Con 13 minutos de furia y emoción

La Selección Argentina le ganó a Egipto y se metió entre los ocho mejores del mundo, demostrando un bajo nivel colectivo, pero con individualidades capaces de revertir una historia complicada.

Martes, 7 de Julio de 2026
*Por Lucio Ortíz, enviado especial


Cuanta fuerza emotiva, que envión anímico tuvieron estos jugadores que dar vuelta un resultado que nos tenía ahogados en la impotencia. Y esa pausa de hidratación que nos tenía sedientos y acogotados con un 2 a 0 para Egipto, que nos mandaba de vuelta a casa en el Mundial 2026. 

Pero, en el estadio de Atlanta, EE.UU, estos tipos de camiseta celeste y blanca certificaron que tienen sangre para hidratar y revivir a un moribundo. Y comenzaron a dar testimonio activo de una recuperación impresionante en el partido por los octavos de final.

Quedó atrás el penal que le atajaron a Messi y otras jugadas que merecían destino de gol y no fueron. Quedó atrás el bajón por esa desventaja de dos goles que nos tenían condenados a volver con la frente marchita. 

Todo quedó atrás con ese cabezazo de número nueve que hizo el marcador central Cuti Romero a los 34'. Y esos héroes estaban en partido y buscaban la igualdad con el mayor fervor que se puede. 


Con Leandro Paredes como conductor de la motivación iban todos hacia adelante hasta que a los 38' la pelota fue tocada por dos argentinos adentro del área para que le quedara exacta y mansita para la volea del mejor de todos, de Lionel Messi, que metió el bombazo para la igualdad. Y se fue a los 8 goles en este Mundial para dejar abajo a los terribles Mbappé (Francia) y Haaland (Noruega) con 7 tantos en 5 partidos. 

Nada estaba terminado porque vendría el tiempo de alargue y sobre los 3 minutos, pasados los 90, el contragolpe fue a los pies de Lautaro Martínez que se fue por la derecha y se tomó tiempo para calcular el centro justo y preciso para la cabeza de Enzo Fernández que le dio el frentazo hacia la red. Era el 3 a 2 y Argentina lograba lo que 13 minutos antes lo tenía maniatado y afuera. 

MDN
El momento del tercer gol de la Selección Argentina, de Enzo Fernández, ante Egipto.


El equipo argentino parecía inexpresivo y sacó en esa última parte su expresión más combativa para demostrar que el campeón de Qatar está más vivo que nunca. Y entró a los cuartos de final entre los ocho mejores. 

Sufriendo y dejando huella de corazón abierto con un fervor épico incomparable. Paremos de sufrir, tenemos 4 días hasta el próximo. Y veremos una nueva batalla de fútbol y gratitud.