Tras el pico registrado en marzo, cuando la inflación alcanzó el 3,4%, la mayoría de las consultoras proyecta un índice de precios al consumidor menor al 2,5%.
Tras el pico registrado en marzo, cuando la inflación alcanzó el 3,4%, las estimaciones privadas coinciden en que mayo habría consolidado una nueva etapa de desaceleración. A pocos días de que el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) publique el dato oficial, la mayoría de las consultoras proyecta un índice de precios al consumidor ubicado entre el 2,1% y el 2,5%, impulsado por una menor presión de alimentos, la moderación de los precios regulados y una mayor estabilidad cambiaria.
Las estimaciones difundidas por distintas consultoras muestran un amplio consenso respecto de que la inflación de mayo fue inferior al 2,6% registrado en abril.
La proyección más baja corresponde a la Fundación Libertad y Progreso, que calculó un incremento mensual del 2,1%. En tanto, C&T Asesores Económicos, LCG y Abeceb estimaron una inflación cercana al 2,2%.
Por su parte, Equilibra proyectó un 2,3%, mientras que EcoGo elevó la cifra al 2,4%. La estimación más alta fue la de Analytica, que calculó un avance del 2,5%.
Entre las razones que explican la menor inflación aparece la estabilidad observada en varios componentes que habían presionado con fuerza durante los primeros meses del año.
La economista María Castiglioni destacó que los alimentos mantuvieron un comportamiento relativamente estable durante gran parte del mes. También señaló el menor impacto de los combustibles luego de que YPF decidiera mantener sin cambios los precios durante 45 días.
A estos factores se sumaron las promociones vinculadas al Hot Sale, la estabilidad del dólar y la desaparición de algunos efectos estacionales que habían impulsado aumentos en rubros como educación e indumentaria durante los meses anteriores.
Aunque los alimentos ayudaron a moderar el índice general durante buena parte del mes, algunas consultoras detectaron aumentos en las últimas semanas.
Rosario Vidaurreta indicó que verduras y otros productos frescos mostraron incrementos importantes hacia el cierre de mayo, lo que podría limitar el aporte favorable de los precios estacionales.
Una visión similar expresó Sebastián Menescaldi, quien señaló que el inicio de las bajas temperaturas impulsó aumentos en productos de verdulería, generando una mayor incidencia de los alimentos sobre el índice general.