Fue a principios de los '80. Un grupo que fusionó rock, jazz y folclore y donde se destacó como guitarrista. La palabra de algunos de los integrantes y el recuerdo de Richard Coleman cuando los vio en vivo.
La relación con la música del recordado artista arrancó desde muy chico; a los 9 años comenzó a tomar clases de guitarra, a tocar temas folclóricos, con una profesora del barrio de Villa Urquiza. En las fiestas familiares sorprendía tocando y cantando clásicos como "Yo vendo unos ojos negros".
Integró una banda de la parroquia del colegio San Roque que participó de un concurso de La canción navideña, con León Gieco y Carlos Cutaia entre el jurado. A lo largo de la adolescencia, Gustavo pasó por distintos grupos como Koala, Triciclo y Savage, esta última una banda que hacían covers de éxitos bailables y algunos lentos.
También llegó a ser el guitarrista de la banda de Manuela Bravo, más actuaciones junto al grupo Vozarrón y en The Morgan, este último tenía a Zeta Bosio como bajista y al que conoció estudiando la carrera de Publicidad en la Universidad del Salvador.
"Antes de formar Soda tuve un grupo de música de fusión. Yo era el guitarrista; ni siquiera era el compositor, y si bien disfrutaba de ser el guitarrista de una banda que mezclaba el jazz, el rock y el folklore, me resultaba muy forzado pensar en 'la fórmula de'. Para mí eso es como una prisión y las cosas que me salen me salen naturalmente", explicó Gustavo Cerati en una entrevista
El grupo Vozarrón lo formó el tecladista y compositor Marcelo Kaplan a principios de los '80. "Tenía 19 años y armé un trío de teclados, bajo y batería, con temas instrumentales míos, y con un guitarrista como músico invitado", recordó a La Viola.
"El debut en vivo llegó por parte del pianista y compositor Manolo Juárez, con quien yo estudiaba composición, en un ciclo que él hizo junto a su grupo en el Teatro del Picadero en noviembre de 1980", le contó Marcelo Kaplan a La Viola. "El estilo lo autodenominábamos 'música latinoamericana de fusión' y en los temas convivían ritmos latinoamericanos con armonías de jazz y sonidos de rock", completó.
"Simultáneamente a este proyecto, me desempeñaba como músico profesional con distintas bandas y cantantes, y por ese entonces me convocan para sumarme a un grupo de covers llamado Savage', donde el guitarrista y cantante era Gustavo Cerati", contó el tecladista. El proyecto tocaba en distintas fiestas y en el verano de 1981 fueron contratados para hacer temporada en un boliche de Punta del Este.
Pero no todo salió como lo tenían planificado. "Si bien el grupo sonaba bien, quienes nos llevaron no tenían experiencia ni solvencia y terminamos 'varados', sin dinero en Punta del Este porque no nos pagaron y no teníamos cómo volver nuestros equipos e instrumentos". Cerati terminó durmiendo en la habitación de su compañero de la facultad, Zeta Bosio, que estaba tocando con la banda The Morgan y el sonidista Marcelo Angiolini (luego primer manager de Soda), que le prestaron una frazada para poder dormir en el suelo entre las dos camas.
"En toda esa experiencia nos hicimos muy amigos con Gustavo. De vuelta en Buenos Aires, fue el candidato natural para sumar a Vozarrón cuando yo decido impulsar el grupo como un proyecto serio y empezar a actuar con regularidad", recordó Kaplan sobre el ingreso de Cerati.
"Gustavo tenía un talento natural. Una persona súper musical. Era un excelente guitarrista y cantante, que con los años desarrolló todo su potencial y que nos aportó muchísimo durante el año y medio que estuvo en el grupo. Hasta llegué a componer un tema con letra para aprovechar las dotes de Gustavo", destacó. "En 1982, él ya estaba armando Soda, y a mediados de ese año me plantea que se iba a concentrar exclusivamente en su grupo y deja Vozarrón".
El grupo tuvo distintas formaciones. Marcelo y Gustavo, Alex Sheridan (bajo), Fabián Feld (batería), Enrique Bonetto (saxo, flauta y clarinete) y Sebastián Schon (saxos y flauta). También pasó por la banda Pablo Rodríguez, actualmente saxofonista de Los Auténticos Decadentes, fueron algunos de los músicos que pasaron por Vozarrón.
"Fue el primer grupo donde toqué cuando me decidí dedicarme la la música", recordó Sebastián Schon, que trabajó junto a Cacharro López, Andrés Calamaro, Diego Torres, Miranda, Daniel Melingo, Ketama, Rubén Rada y Luciano Pereyra, entre muchos otros a La Viola. "Llegué por un amigo de un amigo y no tenía mucha idea de qué era. Me encontré con un estilo de música que me sorprendió", sumó sobre Vozarrón.
"En ese momento, como la mayoría de los saxofonistas, estaba interesado en el jazz, si bien había pasado por la escucha y el entusiasmo de otras músicas. Vozarrón era una fusión de folklore con algo de jazz. De la mano de Marcelo Kaplan que era discípulo de Manolo Juárez".
"Gustavo, que estaba en la primera formación, me impresionó que tocaba muy bien y que, si bien el repertorio era mayormente instrumental, cantaba muy bien la única canción que había. Era muy meticuloso y tenía sus anotaciones en un típico cuaderno pentagramado 'Istonio'. Fueron unos pocos meses y conciertos en común. Después el dejó el grupo. Yo seguí un tiempo más" completó.
Pablo Rodríguez se sumó al recuerdo de Vozarrón. "Con Gustavo éramos dos jóvenes entusiastas que confiábamos mucho en nuestro trabajo musical. Éramos obsesivos del audio y del estudio. En una pausa de un ensayo me dijo 'vos vas a llegar'. Teníamos 20 años y estábamos llenos de ganas. Empeñábamos todo en ser eficientes en lo que hacíamos. En esa época, él no cantaba, solo tocaba la guitarra".
El saxofonista de Los Auténticos Decadentes recordó a La Viola uno de los recitales. "Hicimos un show en el Sindicado de Músicos, al poco tiempo que se mudó a la Avenida Belgrano. Fue en la planta baja del edificio, donde estaba el restaurante", agregó.
"Fue en la vieja La Trastienda, la que estaba en Tames y Gorriti. Fue ir a ver la actuación de amigos, era la banda de mi compañero de colegio, Marcelo Kaplan, que era el principal compositor de la banda", explicó Richard Coleman a La Viola. Un recital más para el adolescente que marcaría una amistad con Cerati.
"La noche no era muy amigable, especialmente la policía te llevaba preso, entonces era como que había que elegir muy bien las batallas. Fui con una amiga, una noche muy linda, de buena música, sonaba bien, era interesante. Un experimento de fusión de jazz rock y folKlore, una canción de este género que tenían arreglos de jazz y de jazz rock", describió el exintegrante de Fricción y Los 7 Delfines.
"Una formación bastante típica, no me acuerdo si había vientos, pero sí estaba Marcelo con sus pianos y sintetizadores. Había un bajista muy bueno, batería y el guitarrista, que cantaba en un par de temas, era casi todo instrumental excepto una o dos canciones".
Coleman, en aquella noche, puso la mirada en ese guitarrista. "Tenía una viola SG, más algún pedalito sencillo que mejoraba el sonido, un equipo Music Man, y tocaba super bien. Era rápido, cuando había que hacerlo y se destacaba con los solos de jazz rock. Era la primera vez que lo veía llevar a este pibe, era el guitarrista de la banda de mi amigo"
"El asunto cambió cuando cantó ya que marcó una diferencia, porque fue el día y la noche, fue como otro grupo. Era una especie de zamba rara, no me acuerdo bien, pero fue impresionante, fue hipnótico, cambió todo. Mi amiga quedó flasheada al verlo. Era notable".
El destino llevó a que Richard participara en algunos ensayos de Soda, en sus primeros días, invitado en shows importantes de la banda y una relación cercana con el recordado artista durante su carrera solista.
"No sé cuánto habremos charlado sobre ese show, fue un comentario, así apenas nos conocimos. La anécdota fue creciendo con el tiempo, pero sí, como muy particular de esa noche fue el efecto en la platea femenina. Cuando Gustavo empezó a cantar, yo miré y noté un cambio en la recepción", concluyó.
"Cuando él comenzó con Soda nos empezamos a ver esporádicamente. Una de las cosas que siempre recuerdo con cariño y simpatía, es que a Gustavo le gustaba cantar los temas instrumentales que hacíamos como si fuera parte de una hinchada de fútbol, en especial le agarraban esos ataques de cancha cuando íbamos en auto a tocar a algún lado. Se empezaba a dar manija con todo eso y animaba a todo el grupo", recordó Kaplan.
Schon se fue a estudiar música a Boston, pero tuvo un encuentro con Gustavo a su regreso, en 1985. "Le pregunté a un amigo, Sebastián Schachtel (Clap, La Portuaria y Las Pelotas) que pasaba de nuevo en la escena musical y me habló de Soda Stereo. En algún momento vi un afiche y a pesar del cambio radical de look y de estilo musical reconocí a Gustavo".
En aquellos días, en 1986, recibió la invitación para sumarse a la grabación de Signos: "Llegué de la mano de Juan "Pollo" Raffo con quién yo había tocado en un grupo. Él había tocado teclados y hecho arreglos de vientos para "Sin sobresaltos" y "Prófugos". Sobre este último clásico de Soda, el músico recordó que era extenso y que solo quedó en el disco una nota, "un hit de brass". "Creo que es mí participación más mínima de la historia", destacó con énfasis.
También, destacó una anécdota especial que se vivió una jornada de grabación. "Recordamos la época de Vozarrón. Habían pasado varios años. En el momento en que estábamos hablando de aquellos días, se abrió la puerta del control de Moebio y entró Marcelo Kaplan. Fue sorpresivo y nos saludamos, pero nunca preguntamos porqué había ido al estudio. No es costumbre que alguien entre sin aviso en la sesión de estudio de otros".
Pablo Rodríguez también habló sobre aquella experiencia con Soda Stereo en el disco Signos. "Fui convocado por el Pollo Raffo para el show de presentación del álbum en Obras, con una sección de vientos muy importante. Los arreglos sonaban muy ajustados. En una pausa que nos tomamos recuerdo que Gustavo se quedó tocando temas de Pink Floyd y se sabía los solos de David Gilmour tal cual y los músicos que no lo conocía dijeron 'este toca'. Creo que eso lo hizo mostrando que él también era estudioso. Muy dedicado. Una persona que abordaba con mucha obsesión con resultados efectivos. Llegaba a comunicar la emoción que buscaba".
Agradecimientos: Sergio Ponfil, Marcelo Fernández Vitar, Sergio Marchi, FlacoStereo.