No hubo acuerdo económico en la segunda audiencia por la biopic de la diva. Ingrid Vadalá y su letrada advirtieron que irán a la Justicia con un reclamo financiero muy superior.
El conflicto legal desatado tras el estreno de la serie biográfica sobre Moria Casán sumó un nuevo capítulo tenso en Tribunales.
Durante la segunda audiencia de mediación entre la familia del fallecido Luis Vadalá y los apoderados de la plataforma Netflix, no se logró alcanzar un acuerdo económico que satisfaga a las partes querellantes.
El encuentro concretado el pasado 30 de septiembre volvió a dejar al descubierto la falta de propuestas concretas por parte de la productora y la actriz. Ante la ausencia de un resarcimiento financiero por el uso de la imagen y los supuestos perjuicios morales sufridos por el entorno del difunto empresario, las negociaciones quedaron virtualmente estancadas.
La abogada Belén Escobar, representante legal de Ingrid Vadalá -hija del ex de la vedette-, criticó con dureza la postura adoptada por la contraparte. La letrada acusó a la defensa de implementar una estrategia deliberada para dilatar el proceso e impedir una resolución prejudicial rápida.
A pesar de las marcadas diferencias, las partes fijaron un último compromiso formal para el próximo 20 de octubre. Sin embargo, la querella dejó en claro su firme postura: de no mediar una oferta económica justa en esa fecha, avanzarán de inmediato hacia un juicio ordinario por daños y perjuicios. En ese escenario, advirtieron que la pretensión monetaria aumentará de forma sustancial debido a los costos operativos, el daño acumulado y la dilatación del conflicto.