El presidente de Estados Unidos asegura que ejecutará su próximo ataque en la montaña de Pickaxe, un "búnker nuclear" del que se sabe muy poco.
El conflicto entre Estados Unidos e Irán vuelve a encenderse y la violencia alcanza su punto más álgido. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha destacado que su país va a atacar "muy pronto" la Montaña del Pico de Irán, una instalación nuclear subterránea. Tal y como ha advertido el presidente estadounidense, "probablemente atacaremos esa zona muy pronto y con mucha fuerza".
Por su parte, Teherán ha respondido asegurando que cualquier ataque estadounidense contra instalaciones nucleares iraníes se consideraría una expansión del conflicto en la región y ha criticado la "obsesión" de Washington con el monte Pickaxe.
Pickaxe, conocida en Irán como Kuh-e Kolang Gaz La, es una instalación subterránea fortificada que se encuentra a casi dos kilómetros de la planta de Natanz, una de las principales instalaciones de enriquecimiento de uranio del país que fue bombardeada en 2025 por Estados Unidos e Israel.
Para los estadounidenses, Pickaxe Mountain es un objetivo difícil de conseguir porque tiene un gran sistema de seguridad.
Sobre su instalación se sabe muy poco. Se estima que está enterrado bajo una montaña a más de 100 metros y se sabe que su construcción comenzó en hace seis años. En 2020, Irán notificó al Organismo Internacional de Energía Atómica de la ONU que se trataría de una futura planta para el ensamblaje de las centrifugadoras utilizadas en la fabricación de combustible nuclear.
No obstante, su construcción está rodeada de gran misterio: no hay planos disponibles y los expertos solo tienen información sobre ella tras analizar varias imágenes de satélite. Precisamente, gracias a esas imágenes y tal y como indica CNN, el Instituto para la Ciencia y la Seguridad Internacional de EEUU (ISIS) sabe que la instalación cuenta con varios complejos de túneles, un amplio perímetro de seguridad y entradas reforzadas con hormigón.
Asimismo, creen que la instalación aún no está operativa, ya que las obras continúan.
Según detalló una fuente israelí a CNN, la inteligencia de su país cree que Irán trasladó parte de sus reservas de uranio enriquecido a Pickaxe Mountain tras los ataques de junio del año pasado.
Según señalan en CNN el informe del ISIS, una operación terrestre resultaría compleja. Sin embargo, sostienen que es instalación secreta requeriría sistemas de ventilación, calefacción y refrigeración, así como logística de suministros, entre otros. Según el ISIS, todos estos elementos presentan "vulnerabilidades que Estados Unidos podrá aprovechar".