La medida responde a una orden firmada por Donald Trump en agosto, alertando sobre la amenaza de ciberespionaje, bloqueos en el suministro y desventajas tácticas. Así, EEUU alentará más la producción local de drones.
Los nuevos aranceles de Estados Unidos de hasta el 100% sobre drones y componentes específicos entraron en vigencia este jueves. La iniciativa tiene como objetivo de la administración estadounidense fortalecer la producción local y romper con la dependencia del mercado chino.
Los aranceles responden a la orden ejecutiva firmada en agosto por Donald Trump, luego de que la Casa Blanca alertara de "la amenaza para la seguridad nacional que supone la importación de drones y sus componentes".
De esta manera, la nueva medida también pretende reforzar las cadenas de suministro nacionales.
Los drones se convirtieron en una pieza clave de la guerra y la vigilancia moderna, tal como lo evidencia el conflicto en Ucrania.
Cabe precisar que los drones se convirtieron en una pieza clave de la guerra y la vigilancia moderna, tal como lo evidencia el conflicto en Ucrania. En ese contexto, Washington encendió las alarmas ante la dependencia de equipos y componentes fabricados en China (encabezados por la firma líder del sector, DJI), al advertir que esta situación genera una vulnerabilidad crítica que expone a sus Fuerzas Armadas e infraestructuras estratégicas a riesgos de ciberespionaje, bloqueos en el suministro y desventajas tácticas.
Los drones con un peso al despegue superior a 25 kilogramos, así como aquellos con capacidades de imagen térmica y estaciones de acoplamiento, estarán sujetos a un arancel del 100%. Los drones más pequeños tendrán un arancel del 25%.
Determinados componentes de drones que no son considerados de alta sensibilidad también quedarán alcanzados por la medida, aunque la aplicación de estos gravámenes diferidos se postergará hasta el 9 de febrero de 2027.

Pekín rechazó los aranceles, advirtiendo que alterarán la cadena de suministro global y el mercado.
La respuesta del gobierno chino no se hizo esperar tras el anuncio de Donald Trump. Desde Pekín rechazaron enfáticamente el nuevo esquema arancelario, e instó a Washington a dar marcha atrás con la medida.
El portavoz del Ministerio de Comercio subrayó que que China se oponía firmemente a la medida, y señaló que los aranceles "perturbarán la cadena de suministro mundial de drones y socavarán aún más un entorno de mercado justo y competitivo".
Un dato de color interesante: la firma china DJI, fundada en 2006, concentra más de dos tercios del mercado mundial de drones comerciales, de acuerdo con diversos análisis del sector.