Teherán ofreció reabrir el paso marítimo y reanudar negociaciones si Washington levanta el bloqueo naval. Donald Trump descartó la oferta pero dejó abierta la puerta al diálogo diplomático.
El escenario geopolítico en Oriente Medio volvió a elevar la temperatura internacional. El gobierno de Estados Unidos rechazó la propuesta presentada por Irán para reabrir el estratégico Estrecho de Ormuz y retomar las conversaciones sobre su programa nuclear, aunque ambas potencias evalúan realizar un nuevo diálogo indirecto en las próximas horas.
La propuesta planteada por el canciller iraní Seyed Abbas Araghchi condicionaba la liberación del paso marítimo al levantamiento del bloqueo naval norteamericano, la eliminación de las sanciones a las ventas de petróleo y el restablecimiento de una tregua regional. Sin embargo, el presidente Donald Trump descartó el plan, al tiempo que advirtió que mantiene en evaluación la reanudación de ataques militares contra objetivos en territorio iraní.
Pese a la negativa inicial de la Casa Blanca, la diplomacia iraní confirmó que aguarda respuestas oficiales de los mediadores para alcanzar una solución negociada al conflicto. Los enviados estadounidenses Steve Witkoff y Jared Kushner mantuvieron contacto previo en Nueva York, marcando el pulso de un proceso complejo donde la seguridad del comercio petrolero mundial permanece en el centro de la escena.
La incertidumbre sobre el futuro del Estrecho de Ormuz impacta de lleno en los mercados energéticos globales. Ante la amenaza constante de represalias armadas, la comunidad internacional sigue con atención las negociaciones de esta semana como última alternativa para evitar una escalada bélica de consecuencias impredecibles.