Un vuelo de FlyDubai entre Dubái y Tel Aviv cayó en picada tras una violenta pelea a puñaladas entre pilotos. La aeronave debió aterrizar de emergencia en Arabia Saudita.
Una verdadera pesadilla aérea se vivió a bordo del vuelo FZ 1073 de la aerolínea FlyDubai, que cubría la ruta entre Dubái y Tel Aviv con 180 personas a bordo.
La aeronave sufrió un descenso brusco y repentino en picada, cayendo de 34.000 a 17.000 pies de altitud en cuestión de segundos, luego de que se desatara una violenta lucha a puñaladas dentro de la cabina de mando.
El dramático incidente provocó la activación de las señales de socorro por interferencia ilegal y el inmediato despegue de aviones de combate de la Fuerza Aérea de Israel ante la sospecha de un secuestro aéreo. De acuerdo con las primeras investigaciones de las autoridades, uno de los pilotos habría intentado cometer un atentado suicida masivo al estilo del 11 de septiembre, buscando estrellar la aeronave o tomar el control hostil del Boeing 737 MAX 8.
La catástrofe se evitó gracias a la desesperada intervención del copiloto y miembros de la tripulación, quienes lograron reducir al agresor tras un intenso enfrentamiento físico. Tras lograr estabilizar el avión en el aire y nivelar la altitud, el mando asumido por la tripulación permitió realizar un aterrizaje forzoso en el aeropuerto de Tabuk, Arabia Saudita, donde los pasajeros resultaron ilesos. Mientras el ministro de Seguridad israelí, Itamar Ben Gvir, calificó el hecho como un intento de ataque terrorista, las agencias internacionales continúan con los interrogatorios al piloto sospechoso.