"Ya colocamos más de 50.000 millones de reales (más de 9.000 millones de dólares) como subsidio para evitar el aumento del combustible", afirmó.
El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, defendió hoy lunes los subsidios a los combustibles, como una medida para evitar que la crisis energética generada por el conflicto en Medio Oriente agrave el alza en los precios de los alimentos en Brasil.
Lula se refirió a las políticas de su Gobierno para enfrentar esa crisis energética, de cara a la segunda vuelta electoral del próximo día 25, en la que busca la reelección presidencial, tras la primera vuelta del pasado 4 de octubre.
"Ya colocamos más de 50.000 millones de reales (más de 9.000 millones de dólares) como subsidio para evitar el aumento del combustible", afirmó Lula ante periodistas, en el Palacio de la Alvorada, la residencia presidencial en la ciudad de Brasilia.
El mandatario brasileño expuso que los recursos destinados a contener los precios de los combustibles provienen de los ingresos de la petrolera estatal Petrobras, beneficiada por las exportaciones para amortiguar el impacto en los consumidores brasileños por las cotizaciones internacionales.