Mendoza, de de

Mundo Protestas

Protestas en Francia: 400 detenidos y disturbios en una masiva jornada de reclamos

El Gobierno estimó que participaron 550.000 personas, mientras que los organizadores calcularon 800.000. Las autoridades desplegaron a 10.000 policías y gendarmes para contener los incidentes.


Sabado, 17 de Octubre de 2026

Las protestas contra el coste de vida en Francia terminaron con 400 personas detenidas y numerosos episodios de violencia en distintas ciudades del país. La movilización reunió a cientos de miles de manifestantes y superó ampliamente las previsiones oficiales. El presidente Emmanuel Macron advirtió que los responsables de los disturbios serán perseguidos y castigados.

El ministro del Interior, Laurent Núñez, informó que la cifra de arrestos era provisional y estimó que unas 550.000 personas participaron de la jornada. Los organizadores, en cambio, calcularon una concurrencia de 800.000 manifestantes, frente a los 150.000 que las autoridades preveían como máximo hasta el viernes. 

Macron condenó los hechos violentos y llamó a un frente común contra quienes, según afirmó, buscan desestabilizar las instituciones e impedir que quienes se manifiestan pacíficamente expresen sus reivindicaciones. El Gobierno atribuyó los incidentes a varios miles de personas, entre ellas grupos de extrema izquierda y delincuentes oportunistas.

Disturbios, saqueos y enfrentamientos con la Policía

Las autoridades reportaron ataques contra las fuerzas de seguridad, saqueos e intentos de robo en comercios y daños en edificios públicos. Según el Ministerio del Interior, varios cientos de individuos vestidos de negro protagonizaron algunos de los episodios violentos registrados durante la jornada. 

En París, la Policía utilizó gases lacrimógenos en la plaza de la República, donde se habían concentrado cientos de personas antes del inicio de la manifestación. En los Campos Elíseos, los comercios protegieron sus escaparates ante el riesgo de incidentes.


También se registraron disturbios frente a las sedes de la cadena CNews y la emisora Europe 1, ambas propiedad del empresario Vincent Bolloré, conocido por su cercanía con la extrema derecha. Un grupo de aproximadamente 100 manifestantes encapuchados intentó bloquear el acceso al estacionamiento, lanzó objetos contra los edificios y rompió cristales. Una veintena de personas fue arrestada en ese episodio. 

Para contener los incidentes, las autoridades desplegaron a 10.000 policías y gendarmes en todo el país, de los cuales 5.000 fueron destinados a París. Además, se realizaron controles preventivos cerca de estaciones ferroviarias y se disolvieron dos concentraciones en la capital.


La movilización reunió a colectivos estudiantiles, antiguos referentes de los chalecos amarillos y organizaciones que cuestionan el coste de vida. Aunque los sindicatos no convocaron formalmente la jornada, algunos, como la Confederación General del Trabajo, expresaron su respaldo.


Los partidos de izquierda también manifestaron su apoyo, en particular La Francia Insumisa, liderada por Jean-Luc Mélenchon. Bally Bagayoko, alcalde de Saint-Denis y referente de esa fuerza política, sostuvo que la convocatoria buscaba reunir distintas reivindicaciones sociales y generaciones. También consideró que la jornada podía marcar el inicio de una movilización de mayor alcance.


Mélenchon tiene previsto competir nuevamente en las elecciones presidenciales de la próxima primavera europea. Según las encuestas mencionadas en la información original, podría acceder a la segunda vuelta, en la que Marine Le Pen aparece como una de las principales favoritas.


La dirigente de extrema derecha cuestionó los disturbios y afirmó que los responsables habían desvirtuado las demandas sociales. En un mensaje publicado en X, condenó los saqueos y las agresiones contra la Policía, y sostuvo que la extrema izquierda se había apropiado de las reivindicaciones de los manifestantes.


El Gobierno reforzó las medidas de seguridad

Antes de la movilización, el Ministerio del Interior había dispuesto un operativo especial para evitar bloqueos y enfrentamientos. Núñez ordenó a los prefectos departamentales desalojar de manera sistemática las instalaciones y las principales vías de circulación que fueran ocupadas por manifestantes.


En París, la Prefectura prohibió las concentraciones en los alrededores del Palacio del Elíseo, la residencia oficial del primer ministro en Matignon, las sedes parlamentarias, los Campos Elíseos y las estaciones ferroviarias. Al mismo tiempo, autorizó una manifestación entre la plaza de la República y la plaza de Clichy.


Tras los incidentes, la Prefectura de Policía defendió el operativo y aseguró que la rapidez de la intervención permitió dispersar a los grupos violentos y realizar detenciones. El balance definitivo de arrestos y daños todavía podía modificarse, ya que las autoridades habían aclarado que las cifras difundidas eran preliminares.