El actual presidente de Brasil logró la reelección en un balotaje reñido, con cambios en la tendencia del escrutinio y una diferencia ajustada frente a Flávio Bolsonaro.
Luiz Inácio Lula da Silva ganó las elecciones presidenciales de Brasil con el 51,75% de los votos, frente al 48,25% que obtuvo el senador Flávio Bolsonaro, en un balotaje marcado por la paridad y una definición que mantuvo la expectativa hasta el tramo final del recuento.
Con casi el 100% de las mesas escrutadas, el actual mandatario confirma su victoria con una diferencia ajustada, luego de una jornada en la que ambos candidatos alternaron posiciones a medida que avanzaba el escrutinio. En distintos momentos, Bolsonaro llegó a ubicarse por delante, aunque finalmente quedó por detrás de da Silva.
La elección enfrentó al líder del Partido de los Trabajadores (PT), que buscaba su reelección, con Flávio Bolsonaro, representante del Partido Liberal (PL) e hijo del expresidente Jair Bolsonaro.
La participación electoral alcanzó el 80,96%, mientras que el voto en blanco representó el 1,10%.
La votación se desarrolló en un contexto de fuerte polarización política. Además, el Tribunal Superior Electoral extendió el horario de votación hasta las 19 en todo el país, tras los pedidos de ambos candidatos ante las dificultades que afectaron el acceso de los electores a las urnas.
Con el avance del escrutinio, Lula logró consolidar su ventaja y se quedó con la victoria en el balotaje, por lo que continuará al frente del Gobierno de Brasil. El resultado representa un nuevo triunfo para el líder del PT, en una elección que mantuvo la incertidumbre hasta las últimas etapas del recuento.