Un análisis de genoma completo a 106 canes en la zona de exclusión demostró que su huella genética única no se debe a mutaciones por la radiación, sino a un proceso de selección natural.
Un estudio científico sobre la población de perros callejeros que habita junto a los restos del reactor 4 de Chernóbil reveló que estos animales desarrollaron una huella genética única respecto de aquellos que viven a solo 16 kilómetros de distancia. La investigación determinó que dicha diferencia responde a selección natural y no a mutaciones causadas por la radiación.
El trabajo fue publicado en la revista científica Genes por investigadores de la Universidad Estatal de Carolina del Norte. Para llegar a esta conclusión, el equipo analizó el ADN completo de 106 canes que llevan 30 generaciones ocupando el área tras el desastre nuclear de 1986.
Aunque análisis previos de 2023 sugerían que la exposición continua a la radiación había mutado el código genético de los animales, las secuencias completas demostraron lo contrario. Los ejemplares que sobrevivieron a la explosión ya contaban con variaciones genéticas previas asociadas a la reparación del ADN, inmunidad y resistencia a tumores.
La investigadora Megan Dillon precisó que las diferencias marcadas en el genoma no se atribuyen a mutaciones generadas por el entorno, sino a que los ejemplares con defensas previas lograron reproducirse con mayor éxito y transmitir sus ventajas biológicas a las siguientes generaciones.
Para descartar que los resultados fueran fruto del azar, la ciencia comparó la muestra con perros aislados de las islas Galápagos y de Europa Oriental. Se comprobó así que la población del reactor mantiene una alta diversidad genética, desechando la hipótesis de un cuello de botella genético.
El autor principal de la investigación, Matthew Breen, remarcó que las alteraciones observadas no implicaron cambios adaptativos por la toxicidad del ambiente, sino que los sobrevivientes ya poseían variantes protectoras. El hallazgo abre nuevas líneas de investigación sobre la resistencia de los mamíferos ante contaminantes severos.