Hay más de 1.500 damnificados y el fuego ya consumió 20 mil hectáreas solo en la Región del Biobío.
Las autoridades de Chile entregaron este lunes un nuevo balance sobre la crítica situación de los incendios forestales que azotan la zona centro-sur del país, con especial impacto en las regiones del Biobío y Ñuble. Según el último reporte oficial, la emergencia ya se cobró la vida de 19 personas, mientras que la cifra de damnificados asciende a 1.533. La destrucción material es devastadora, contabilizándose hasta el momento 325 viviendas totalmente consumidas por el fuego, en un escenario que mantiene en vilo a todo el Cono Sur.
Desde el Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred), el ministro del Interior, Alvaro Elizalde, confirmó que de las víctimas fatales, 18 pertenecen al Biobío y una a Ñuble. La autoridad precisó que aún existen más de 1.100 viviendas que se encuentran bajo evaluación para determinar el grado de daño estructural. Asimismo, advirtió que las estadísticas son dinámicas y que el número de personas afectadas podría incrementarse, ya que los equipos de rescate todavía no logran ingresar a ciertas zonas aisladas por las llamas.
Para combatir el avance del fuego, el Gobierno chileno ha dispuesto una flota de 77 aeronaves que operan de manera estratégica sobre los focos activos. El ministro Elizalde aclaró que los vuelos dependen estrictamente de las condiciones meteorológicas y de visibilidad para garantizar un impacto efectivo en el combate de las llamas. El despliegue incluye brigadistas terrestres y bomberos que trabajan sin descanso para proteger los centros urbanos y rurales que se encuentran en la línea de avance del siniestro.
Por su parte, la Corporación Nacional Forestal (Conaf) calificó la situación como una serie de megaincendios debido a la magnitud de la superficie afectada. Solo en la Región del Biobío, el fuego ya consumió más de 20 mil hectáreas de vegetación, pastizales y bosques. Las condiciones de baja humedad y vientos cambiantes han dificultado las tareas de contención, provocando que los perímetros de los incendios se extiendan rápidamente hacia zonas que antes no presentaban peligro inminente.
La situación genera preocupación en Mendoza por la proximidad geográfica y el constante tránsito de personas hacia el vecino país a través de los pasos fronterizos. Las autoridades chilenas han solicitado a la población civil seguir estrictamente las órdenes de evacuación y evitar acercarse a las zonas de emergencia, priorizando la seguridad personal ante la agresividad del comportamiento del fuego. La solidaridad internacional ya comenzó a movilizarse ante lo que consideran una de las catástrofes ambientales más graves de los últimos tiempos.
En las próximas horas se espera un nuevo informe del Senapred con la actualización de los daños en la Región de Ñuble, donde el fuego amenaza con expandirse hacia áreas de producción agrícola. Mientras tanto, el foco principal de los brigadistas se concentra en evitar que las llamas crucen hacia sectores residenciales densamente poblados. La lucha contra el fuego continuará durante toda la semana, sujeta a la esperanza de un cambio favorable en las condiciones climáticas de la región.