Mendoza, de de

Mundo Internacional

Cuba: Aerolí­neas se quedarán sin combustible para aviones en menos de 24 horas tras asedio petrolero de EEUU

El presidente de EE.UU., Donald Trump, firmó el pasado 29 de enero una orden presidencial que amenazaba con aranceles a aquellos paí­ses que suministrasen petróleo a Cuba, tras alegar que la isla era un peligro de seguridad nacional para su paí­s.

Lunes, 9 de Febrero de 2026
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Los aeropuertos afectados son el José Martí­ de La Habana (oeste), el Juan Gualberto Gómez de Varadero (oeste), el Jaime González de Cienfuegos (centro), el Abel Santamarí­a de Santa Clara (centro), el Ignacio Agramonte de Camagí¼ey (centro), el Jardines del Rey de Cayo Coco (centro), el Frank Paí­s de Holguí­n (este), el Antonio Maceo de Santiago de Cuba (este) y el Sierra Maestra de Manzanillo (este).

Por el momento las aerolí­neas afectadas -principalmente estadounidenses, españolas, panameñas y mexicanas- no han comunicado públicamente cómo van a afrontar esta situación, que podrí­a generar alteraciones en rutas, frecuencias y horarios, al menos en el corto plazo.

No obstante, este hecho no es nuevo en Cuba. En situaciones similares previas -tanto en el periodo especial en los años 90 como en cuellos de botella temporales en los últimos meses- las aerolí­neas habí­an salvado el problema reacomodando sus rutas de salida de la isla con escalas extra para repostar en México o República Dominicana.

La mayorí­a de vuelos que conectan la isla con el exterior cubren rutas a Florida, en Estados Unidos (Miami, Tampa, Fort Lauderdale), España (Madrid), Panamá (Ciudad de Panamá) y México (Ciudad de México, Mérida, Cancún).

Cuba también tiene conexiones regulares con Bogotá (Colombia), Santo Domingo (República Dominicana) y Caracas (Venezuela), entre otras capitales latinoamericanas.

El anuncio puede afectar al ya maltrecho sector turí­stico nacional, varado en una crisis desde la pandemia por las consecuencias de la COVID-19, las sanciones estadounidenses y los problemas económicos del paí­s, que lastran la calidad de la oferta y el servicio.

Varios paí­ses habí­an advertido ya en fechas recientes a sus ciudadanos sobre los riesgos de viajar a Cuba en las actuales circunstancias, debido a los apagones -y sus consecuencias- y la escalada de tensiones con Estados Unidos.

Asedio petrolero

El presidente de EE.UU., Donald Trump, firmó el pasado 29 de enero una orden presidencial que amenazaba con aranceles a aquellos paí­ses que suministrasen petróleo a Cuba, tras alegar que la isla era un peligro de seguridad nacional para su paí­s.

La decisión era una vuelta de tuerca más a la presión energética sobre Cuba que comenzó el 3 de enero, cuando tras la operación militar que concluyó con la captura del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, EE.UU. anunció el fin del suministro de petróleo de ese paí­s suramericano a la isla.

Trump instó entonces a La Habana a negociar "antes de que sea demasiado tarde". El Gobierno cubano ha asegurado que está abierto a un diálogo con Washington, aunque ha negado en varias ocasiones que se encuentren ya inmersos en conversaciones.

Cuba produce apenas un tercio de sus necesidades energéticas. Para el resto recurrí­a a importaciones de Venezuela (que en 2025 supusieron en torno a un 30 % del total) y, en menor medida, de México y Rusia.

El Gobierno cubano anunció esta semana un duro plan de emergencia para tratar de subsistir sin importaciones de crudo y derivados, un paquete de restricciones que incluí­a el fin de la venta de diésel, la reducción de los horarios de hospitales y oficinas estatales y el cierre de algunos hoteles.

Cuba afronta esta nueva escalada de EE.UU. desde una posición muy desventajosa, ya que lleva seis años sumida en una profunda crisis económica, con elevado decrecimiento e inflación, déficit de bienes básicos (alimentos, medicinas y combustible), prolongados apagones diarios y una migración masiva. EFE