En la misiva, el mandatario señaló que "sin desconocer las diferencias ideológicas, el bienestar humanitario debe situarse por sobre los conflictos entre Estados".
El mandatario indicó además que "cualquier salida sostenible requerirá avances en materia de democracia y de derechos humanos", según el comunicado.
"Se transmitió la relevancia de avanzar en el respeto de las libertades fundamentales, incluyendo la situación de personas detenidas por motivos políticos", añadió la Segpres.
El Gobierno anunció la semana pasada el envío de un millón de dólares a la isla caribeña a través de Unicef, uniéndose así a otros países que también se han comprometido a enviar ayuda humanitaria, como México o España.
El incremento de la presión de Washington, con el asedio petrolero tras la intervención en Venezuela y la orden presidencial del 29 de enero para imponer aranceles a quienes suministren combustible a Cuba, ha agravado la profunda crisis energética que sufre la isla desde mediados de 2024, hasta el punto de que los frecuentes apagones han alcanzado cifras récord.
La falta de combustible ha provocado que las aerolíneas de Canadá y Rusia, los dos principales emisores de turistas a Cuba, suspendan temporalmente los vuelos a La Habana tras evacuar a sus nacionales varados.
Desde que Boric llegó a la Presidencia en marzo de 2022 con una amplia coalición que incluye a su partido (el Frente Amplio), los comunistas y la centroizquierda tradicional, Cuba ha sido un tema espinoso para el Gobierno.
Pese a defender el castrismo en sus tiempos de dirigente universitario y diputado, Boric ha cambiado su postura desde que está en el poder, denunciando al mismo tiempo tanto el "criminal" bloqueo económico de Estados Unidos como la "dictadura" que sufre Cuba, una posición que incomoda al PC.