Un conductor de una plataforma de viajes fue abordado en Maipú por dos delincuentes que, bajo amenaza con un arma de fuego, le sustrajeron dinero, pertenencias y lo obligaron a dirigirse a un descampado.
Un chofer que presta servicios para una de las aplicaciones de transporte autorizadas en la provincia vivió una pesadilla este miércoles en Maipú. El hecho se desencadenó cuando el trabajador aceptó un viaje solicitado en la intersección de calles Ruíz y Tropero Sosa. Al llegar al lugar, una pareja abordó su vehículo, un Fiat Cronos blanco, con lo que parecía ser un traslado habitual, pero la situación dio un giro violento apenas iniciada la marcha.
Una vez dentro del rodado, los pasajeros revelaron sus verdaderas intenciones y, mediante el uso de un arma de fuego, obligaron al conductor a cambiar el destino original. Bajo amenaza de muerte constante, el trabajador fue forzado a dirigirse hacia el barrio 22 de Octubre. Durante todo el trayecto, la víctima debió conducir mientras uno de los delincuentes le apuntaba directamente, generando un clima de extrema tensión y violencia que se prolongó por varios minutos.
En el transcurso del asalto, los malvivientes procedieron a despojar al hombre de sus pertenencias personales y herramientas de trabajo. Según el reporte policial, le sustrajeron un teléfono celular marca Samsung A16, una mochila que contenía un par de botines negros, su billetera y la suma de 60 mil pesos en efectivo. No conformes con el botín obtenido, los atacantes llegaron incluso a exigirle la entrega de su propia remera antes de continuar con las directivas.
El momento de mayor incertidumbre se produjo cuando los delincuentes le ordenaron conducir hacia una zona de descampados alejada de las viviendas. Al llegar al lugar señalado, el chofer aprovechó un descuido de los asaltantes para descender rápidamente del Fiat Cronos y escapar a pie. El hombre corrió desesperadamente hacia las casas más cercanas para solicitar auxilio a los vecinos del lugar, mientras los agresores emprendían la huida por su cuenta.
Personal policial se desplazó hasta el sitio tras recibir la alerta de los residentes que asistieron a la víctima. Aunque se realizó un rastrillaje por las inmediaciones del barrio 22 de Octubre y las zonas rurales colindantes, los autores del atraco no pudieron ser localizados. El trabajador, si bien no sufrió heridas físicas de gravedad, quedó profundamente afectado por la situación de encierro y la violencia sufrida durante el viaje.
La investigación del caso quedó a cargo de la Oficina Fiscal de la jurisdicción, donde se labraron las actuaciones correspondientes bajo la carátula de robo agravado por el uso de arma de fuego. Las autoridades analizan ahora las cámaras de seguridad de la zona y los registros de la aplicación de viajes para intentar identificar a los responsables, en un nuevo episodio de inseguridad que pone en alerta a los prestadores de servicios de transporte privado.