"No teníamos expectativas exageradas", aseveró el portavoz presidencial ruso, Dmitri Peskov.
Esta semana, Donald Trump prolongó por un año más las sanciones impuestas por Washington contra Rusia por el conflicto armado en Ucrania. De acuerdo con el documento firmado este miércoles, la Casa Blanca sigue considerando que las acciones y políticas del Gobierno ruso respecto a Ucrania "presentan una amenaza inusual y extraordinaria para la seguridad nacional y política exterior de EE.UU."
Desde Moscú han aseverado reiteradamente que los propios países que recurren a medidas antirrusas son los que sufren las consecuencias. Asimismo, han recalcado que las sanciones occidentales no pueden influir en la política de Rusia y no funcionan.
El presidente Vladímir Putin apuntó en octubre al carácter "político y económico" de las sanciones estadounidenses, señalando que buscan "ejercer presión sobre Rusia". "Ningún país ni pueblo que se respete toma decisiones bajo presión", aseveró en aquel entonces.