Estados Unidos. El Servicio Meteorológico Nacional advierte que los niveles de nieve caerán de forma drástica, afectando incluso a las comunidades bajas que solo esperaban lluvia.
Una poderosa tormenta invernal golpeará Sierra Nevada este fin de semana, con acumulaciones de nieve de hasta 70 centímetros y ráfagas de viento de 130 kilómetros por hora. Las autoridades advierten que los viajes podrían ser imposibles entre el sábado por la noche y el domingo, especialmente en pasos críticos como Donner Pass y Echo Summit.
El sistema meteorológico está compuesto por dos frentes del Pacífico que impactarán de forma consecutiva, extendiendo la caída de nieve durante casi 48 horas sin descanso. Aunque marzo de 2026 fue el más seco registrado en California, este fenómeno rompe con la tendencia primaveral por su agresividad y la velocidad del viento, que alcanzará niveles huracanados en las zonas más altas durante el resto de esta semana de abril.
El desplome de la cota de nieve y cierres de rutas
El detalle más crítico para quienes planean circular por las autopistas I-80, 50 y 395 es la variación de la cota de nieve. El viernes comenzó por encima de los 2.700 metros, lo que significa que inicialmente lloverá en los pasos de montaña. Sin embargo, el sábado por la noche el nivel de congelación caerá abruptamente hasta los 1.200 metros, sepultando rutas que apenas horas antes estaban despejadas y secas.
Este cambio repentino garantiza la implementación de controles de cadenas obligatorios y aumenta la probabilidad de cierres totales, similares a los ocurridos en febrero que dejaron varados a cientos de conductores. La visibilidad será nula debido a los vientos de hasta 130 km/h en las crestas, lo que convierte a los vehículos de gran perfil en blancos fáciles para volcaduras en zonas expuestas.
Cuándo evitar la montaña y qué llevar
El Servicio Meteorológico Nacional es tajante: si no es estrictamente necesario cruzar la montaña antes del lunes, lo mejor es no hacerlo. El peor periodo de la tormenta se espera desde el sábado al mediodía hasta el domingo por la mañana. Quienes decidan viajar deben portar cadenas, mantas, linternas y suministros de comida y agua para al menos 24 horas ante un posible bloqueo.
Incluso después de que la tormenta amaine el domingo por la tarde, la reapertura de las rutas no será inmediata. Las cuadrillas de limpieza, que trabajan con presupuestos reducidos por la sequía previa, tardarán horas en despejar los metros de nieve acumulada y las ramas caídas por el viento. Es vital consultar el estado de las carreteras en tiempo real antes de intentar cualquier ascenso.