Mendoza, de de

Mundo Internacional

Cómo EE.UU. perdió su "poder blando" y China lo aprovechó

Mientras la Administración Trump recurre cada vez más a la presión militar y abandona la diplomacia, la imagen global de EE.UU. se deteriora, abriendo espacio para que China amplíe su influencia mediante la tecnología, el comercio y las nuevas herramientas de "poder blando".

Martes, 5 de Mayo de 2026
(292311)

En contraste, Walt recuerda que los mayores éxitos de Estados Unidos -como la OTAN, el Plan Marshall o el movimiento por los derechos civiles- se debieron precisamente al uso de instrumentos de "poder blando".

"Por el contrario, algunos de los mayores fracasos de la política exterior estadounidense (por ejemplo, Vietnam, las guerras interminables en Irak y Afganistán, el derrocamiento de Muamar Gadafi en Libia o la actual debacle en Irán) se debieron a la creencia de que un poder duro suficiente garantizaría el éxito", compara el profesor.

China refuerza su posición

En este contexto, el principal rival geopolítico de Washington -Pekín- va consolidando poco a poco su posición. Según datos de Gallup, el índice de aprobación de China en el mundo ya supera al de EE.UU.: un 36 % frente a un 31 % en 2025.

Mientras, el columnista del Financial Times Gideon Rachman destaca que si bien antes China estaba por detrás de Japón, con su anime, y de Corea del Sur, con el K-pop, en el ámbito de la influencia cultural, ahora la situación está cambiando. La popularidad de TikTok, el crecimiento del turismo y la expansión de la industria automotriz china amplían su atractivo global.

Además, el gigante asiático ha convertido su modelo de IA DeepSeek en código abierto, lo que ha propiciado su rápida difusión por todo el mundo. La semana pasada, Pekín eliminó los aranceles sobre los productos de todos los países africanos, lo que contrasta radicalmente con la política de Trump.

"Las ventas de Tesla se desplomaron en Europa en 2025, lo que muchos han atribuido a la estrecha relación del fundador de la empresa, Elon Musk, con Donald Trump. Mi concesionario local de Tesla en el oeste de Londres cerró hace poco y ahora es una sala de exposición para las marcas automovilísticas chinas de rápido crecimiento Omoda y Jaecoo", pone el columnista como ejemplo. 

"La rivalidad entre Estados Unidos y China se centra cada vez más en qué nación hará más por moldear el futuro económico y tecnológico del mundo. ¿Adoptarán los terceros países los estándares tecnológicos chinos o los estadounidenses? ¿Llegarán los vehículos eléctricos chinos a dominar el mercado automotriz mundial? La imagen global de un país puede influir poderosamente en esas decisiones", concluye el analista.