Los políticos de la administración Biden "amenazaron a quienes intentaron exponer la verdad", declaró la directora de Inteligencia Nacional de EE.UU., Tulsi Gabbard.
La funcionaria indicó que "la pandemia de covid-19 reveló el impacto global catastrófico que la investigación sobre patógenos peligrosos en biolaboratorios puede tener". "Sin embargo, a pesar de estos peligros evidentes, los políticos, los llamados profesionales de la salud [...], y las entidades dentro del equipo de Seguridad Nacional de la administración Biden mintieron al pueblo estadounidense sobre la existencia de estos biolaboratorios financiados y apoyados por Estados Unidos, y amenazaron a quienes intentaron exponer la verdad", añadió.
En marzo de 2022, la entonces subsecretaria de Estado de EE.UU., Victoria Nuland, confirmó ante el Congreso que Ucrania tiene instalaciones de investigación biológica, pero más adelante, la administración Biden negó la existencia de "laboratorios químicos o biológicos de propiedad u operación de Estados Unidos en Ucrania", calificando las afirmaciones previas de propaganda china y rusa.
Según NYP, bajo el mandato de Donald Trump, funcionarios de la Oficina del Director de Inteligencia Nacional de EE.UU. (ODNI, por sus siglas en inglés) sostuvieron que las negaciones precipitadas de la administración Biden en marzo de 2022 respondían en realidad a una estrategia de "resiliencia informativa". Así, se precisa que dicha estrategia buscaba "dar forma a la narrativa pública" para "mitigar y contrarrestar la influencia maligna extranjera", al tiempo que se minimizaban los vínculos reales de Washington con los laboratorios ucranianos.
Citando fuentes de la ODNI, el medio señala que más de 40 de los biolaboratorios bajo revisión están ubicados en Ucrania, donde podrían "estar en riesgo de verse comprometidos" en el contexto del conflicto militar con Rusia.
Por su parte, el secretario de Guerra, Pete Hegseth, aseguró que la Administración Trump está corrigiendo los errores de su predecesor. "La administración anterior financió con dólares de los contribuyentes estadounidenses investigaciones peligrosas de mejora de funciones y biolaboratorios extranjeros, y luego lo ocultó deliberadamente al pueblo estadounidense", denunció.
Asimismo, Hegseth declaró que "la desclasificación de este descubrimiento muestra la escasa supervisión que tuvo este trabajo". "La era de las mentiras y la traición ha terminado", aseguró.