Moscú y Pekín expresaron su preocupación por las declaraciones de algunos países de la Unión Europea sobre la posible adquisición de este tipo de armas.
"Las partes instan encarecidamente a los Estados poseedores de armas nucleares y a sus aliados no nucleares a que renuncien cuanto antes a los planes profundamente desestabilizadores que llevan a cabo a nivel interestatal, como las "misiones nucleares conjuntas" y la disuasión nuclear "ampliada" y "de vanguardia"", señala la declaración.
Ambas partes reiteraron su compromiso con el régimen internacional de no proliferación nuclear, cuya piedra angular es el Tratado sobre la No Proliferación de las Armas Nucleares (TNP). Rusia y China también expresaron su preocupación por la acumulación de materiales nucleares en Japón.