La medida, propuesta por el republicano Thomas Massie, sale rechazada pero expone un cambio de tendencia en el partido
La mitad de los demócratas en la Cámara de Representantes (103) votaron el miércoles a favor de poner fin a la ayuda militar a Israel, concretamente a un proyecto de ley de financiación del Departamento de Estado que dará al país hebreo 3.300 millones de dólares en apoyo. La medida fue presentada por el republicano Thomas Massie, uno de los más críticos con Donald Trump entre las filas del presidente, pero el firme apoyo de todos los demás republicanos a Israel imposibilitó que se bloqueara el paquete de ayuda.
La enmienda fue rechazada por 314 votos en contra y 104 a favor. Nunca una medida similar había tenido un rechazo tan significativo por parte del Partido Demócrata, cuyos representantes se han mantenido durante décadas al lado de Tel Aviv. Sin embargo, sus acciones en los últimos años, especialmente las masacres en Gaza, el proceso de colonización en Cisjordania y la guerra conjunta con EE.UU. en Irán, han ido alejando a sus bases del aliado histórico.
El miércoles, más de un centenar de congresistas votó en consecuencia, en un giro drástico respecto a anteriores votaciones. Hace poco más de dos años, tan solo 37 demócratas, principalmente del sector progresista del partido, votaron a favor de una medida similar, que también buscaba restringir la ayuda estadounidense a Israel.
Entre quienes votaron a favor de la medida, se encuentra la segunda demócrata de más alto perfil en la cámara baja, Katherine Clark, de Massachusetts, que aludió al cambio de la opinión pública para justificar su voto. "Existe una verdadera sensación de que el statu quo no puede continuar", afirmó. Más que una sensación, este año los electores han expresado repetidamente su rechazo a Israel en las primarias disputadas de cara a las elecciones legislativas de noviembre, en las que candidatos progresistas han derrotado en muchas ocasiones a sus rivales financiados por grupos proisraelíes.
El aumento del rechazo a la ayuda a Israel no implica un rechazo a la existencia de su estado, como desde la Administración Trump se intenta vender. En realidad, la votación expresa un creciente rechazo al gobierno de extrema derecha del primer ministro Beniamin Netanyahu, que hace coalición con miembros del sector ultraortodoxo.
También la veterana Nancy Pelosi, de California, la expresidenta de la Cámara de Representantes, respaldó la enmienda en un comunicado afirmando que enviaba el mensaje de que los estadounidenses "están exigiendo con razón el fin de un ciclo perpetuo de guerra, y el gobierno de Netanyahu no puede mantener su rumbo actual".
Sin embargo, el líder de la minoría demócrata, Hakeem Jeffries, votó en contra del bloqueo de la ayuda alegando que la enmienda presentada por Massie podría implicar también el fin de la ayuda humanitaria destinada a los palestinos en Gaza. Pese a su rechazo, como representante de un distrito con una importante comunidad ortodoxa en Brooklyn, Jeffries también dejó claro que EE.UU. necesita recalibrar su relación con Israel. El principal demócrata del Comité de Asuntos Exteriores, Gregory Meeks, reconoció que ese es el objetivo: "Asegurarnos de que Israel cumpla con los mismos estándares que exigimos a otros países".
El resultado de esta votación deja claro que todavía no hay una mayoría de legisladores en contra de apoyar militarmente a Israel. Pero indica un cambio de tendencia que podría cimentarse en las próximas elecciones de mitad de mandato, en noviembre, donde las encuestas coinciden en que los demócratas tienen serias opciones de ganar la cámara baja e incluso el Senado.
Decenas de candidatos progresistas, un sector en crecimiento en el Partido Demócrata durante el polarizador segundo mandato de Trump, han ganado sus primarias y se disponen a enfrentarse en las urnas a sus adversarios republicanos.
El representante Greg Casar, de Texas, forma parte de este sector (preside el Caucus Progresista del Congreso) y justificó su voto a favor de la enmienda de Massie asegurando que "el pueblo estadounidense clama por poner fin al uso de los dólares de sus impuestos para subsidiar al ejército israelí". Tras la votación, subrayó que "una mayoría de los demócratas en este edificio se negó a votar para enviar miles de millones de dólares en armas al ejército israelí. Eso envía un mensaje claro a Netanyahu de que los días de un cheque en blanco sin rendición de cuentas para sus guerras y sus crímenes de guerra han terminado, al menos dentro del Partido Demócrata".