El trabajo de la Red de Leche Humana y el Banco del Hospital Lagomaggiore, pilares fundamentales.
Mientras la Argentina aún intenta alcanzar las metas internacionales fijadas para la lactancia materna exclusiva hasta los seis meses, Mendoza presenta indicadores destacados que la posicionan por encima del promedio nacional. Según datos del Ministerio de Salud provincial difundidos por la Universidad de Belgrano, el 63,4% de los bebés mendocinos mantiene la lactancia exclusiva durante su primer semestre, y un 85,4% la continúa superado el año.
Estas cifras son el resultado de una política pública sostenida que abarca capacitaciones continuas, fomento de la donación y la consolidación de los Espacios Amigos de la Lactancia. La Directora de Maternidad e Infancia, Natalia Courtis, remarcó que dar el pecho previene afecciones como la obesidad, la diabetes e infecciones respiratorias, beneficiando tanto al bebé como a la madre.
Un pilar fundamental en este esquema es la Red de Leche Humana, conformada por diez hospitales provinciales y articulada por el Banco de Leche del Hospital Lagomaggiore. Allí se procesan semanalmente alrededor de 25 litros de leche materna pasteurizada, destinados de forma prioritaria a recién nacidos prematuros o con patologías complejas internados en neonatología.
Desde el organismo provincial explicaron que el sostenimiento de la lactancia no debe recaer únicamente en las madres, sino en un entramado de contención social y laboral. Para ello, se promueve la creación de lactarios en los puestos de trabajo que permitan la extracción y conservación adecuada del alimento tras la licencia por maternidad.
A nivel país la realidad presenta mayores dificultades, ya que la lactancia exclusiva llega apenas al 44,7% a los seis meses de vida, ubicando a la Argentina por debajo de la meta del 50% proyectada por la Organización Mundial de la Salud. Aunque el 97% de los recién nacidos inicia la lactancia en el país, factores externos provocan un destete prematuro.
Entre los principales obstáculos detectados a nivel nacional figuran las exigencias laborales por falta de espacios adecuados, mitos frecuentes sobre la producción de leche y la sobreexposición a publicidades de fórmulas infantiles en redes sociales. Frente a esto, especialistas insisten en reforzar la consejería médica y mejorar los entornos laborales para proteger la crianza.