Vialidad logró despejar la Ruta 7 hasta la boca del túnel tras un temporal histórico. El paso continuará cerrado por inestabilidad y preparan protocolos para los camiones varados en Uspallata.
Los equipos de Vialidad concretaron una tarea histórica al lograr abrirse paso en la Ruta 7 hasta la boca misma del túnel del Paso Internacional Cristo Redentor.
Las intensas labores desplegadas en alta montaña permitieron remover acumulaciones de nieve que alcanzaron los siete metros de altura, en el marco de un temporal de características que no se registraban en la cordillera desde hace cuarenta años.
A pesar del enorme avance en la limpieza del asfalto, las autoridades confirmaron que el acceso para turistas continuará estrictamente restringido debido a la persistente inestabilidad climática. Fuerzas de seguridad mantienen un despliegue operativo en puntos clave como Guardia Vieja para impedir la circulación hacia el sector fronterizo por el inminente riesgo que representan las condiciones meteorológicas y el pronóstico del ingreso de un nuevo sistema frontal para la próxima semana.
De cara a una eventual ventana de buen tiempo, los organismos de ambos países ya coordinan los protocolos de reanudación del tránsito para el corredor bioceánico. La prioridad se centrará en gestionar de forma ordenada el cruce de los cientos de camiones de carga retenidos actualmente en la localidad argentina de Uspallata. Desde los organismos fronterizos enfatizaron que la habilitación del Paso dependerá exclusivamente de los informes técnicos de los ministerios de obras públicas para garantizar una transitabilidad segura antes de reabrir el cruce internacional.