A nueve años de la muerte del joven atropellado en el Acceso Sur, una notificación fuera de término extinguió la condena contra Alejandro Verdenelli.
A nueve años de la trágica muerte de Alan Villouta, el joven de 21 años que fue atropellado al cruzar el Acceso Sur, un polémico fallo judicial dejó la causa en foja cero. Por una falla técnica y la demora de los plazos procesales, la Justicia declaró la prescripción de la condena y dictó el sobreseimiento del empresario Alejandro Verdenelli.
El trágico hecho ocurrió la noche del 26 de agosto de 2017, cuando la víctima salía de trabajar de un centro comercial en Guaymallén. Al intentar cruzar la avenida a pie, fue embestido por la camioneta Porsche Cayenne que conducía Verdenelli, quien escapó de la escena y se entregó recién tres días después ante las autoridades.
El camino hacia la impunidad se consolidó el 14 de abril de 2020, cuando el empresario recibió una pena de 3 años de prisión en suspenso por homicidio culposo agravado. La defensa apeló el fallo ante la Suprema Corte provincial, organismo que demoró seis años en expedirse sobre la resolución del caso.
Tras una serie de recursos rechazados en el máximo tribunal, la condena debía quedar firme antes de cumplirse el plazo límite de seis años de prescripción. Sin embargo, la notificación oficial al imputado se concretó cuatro días después de lo previsto debido a que se encontraba de viaje en Malargüe.
Con ese argumento técnico sobre la mesa, la defensa de Verdenelli solicitó la extinción de la acción penal. A pesar de la fuerte oposición planteada por la Fiscalía y por la querella de la familia Villouta, los jueces hicieron lugar al pedido planteado por el abogado defensor.
De esta manera, los mismos magistrados que dictaron la condena original —Mauricio Juan, Horacio Cadile y Fernando Martínez— declararon prescripto el expediente. El fallo sobreseyó de manera definitiva al empresario, dejando la investigación como si jamás hubiese existido en los registros judiciales.