Las compañías informaron resultados positivos en la etapa decisiva de su terapia personalizada contra el melanoma avanzado, abriendo el camino para su aprobación comercial.
Los laboratorios estadounidenses Merck y Moderna anunciaron resultados positivos en la fase 3 del ensayo clínico de su vacuna experimental contra el melanoma avanzado, la forma más letal de cáncer de piel. La terapia, basada en la tecnología de ARN mensajero (ARNm), representa el primer anuncio de éxito en esta etapa decisiva para un tratamiento oncológico de estas características.
El tratamiento personalizado se administró en combinación con la inmunoterapia Keytruda de Merck en pacientes con melanoma en estadio avanzado operados previamente. Según precisaron las firmas, la combinación logró mejorar de manera estadísticamente significativa la supervivencia sin recaídas en comparación con el uso exclusivo de la inmunoterapia tradicional.
La tecnología de ARNm utilizada en este desarrollo, denominado intismeran autogene, funciona proporcionando instrucciones a las células para que generen proteínas capaces de activar el sistema inmunitario. De este modo, las defensas del propio organismo son entrenadas para reconocer y atacar de forma específica las células cancerosas.
La característica distintiva de esta propuesta radica en su nivel de personalización, ya que se diseña en función de las mutaciones genéticas particulares del tumor de cada individuo. Stéphane Bancel, consejero delegado de Moderna, celebró el hito y destacó que la posibilidad de crear un tratamiento a medida pasa de ser una visión teórica a una realidad concreta.
Proceso de aprobación y alcance global
La investigación contó con la participación de más de 1.100 personas en su fase 3, la última instancia requerida antes de solicitar las autorizaciones de comercialización. Tras consolidar los datos, las compañías prevén presentar el estudio completo en un próximo congreso médico para luego iniciar los trámites regulatorios correspondientes.
El hallazgo cobra relevancia ante el incremento sostenido de diagnósticos a nivel internacional, con más de 330.000 nuevos casos de melanoma registrados globalmente solo en 2022. La eventual llegada de esta vacuna al mercado representa una alternativa de vital importancia para reducir la tasa de recurrencia en pacientes de alto riesgo.