El gobierno escolar destinó más de 65.000 millones de pesos para reparar techos en 350 escuelas. El fenómeno climático traerá intensas lluvias, riesgo de aluviones y granizo en la provincia.
La Dirección General de Escuelas (DGE) de Mendoza dispuso un plan de contingencia preventivo para resguardar a las comunidades educativas ante el avance inminente del fenómeno ambiental conocido como "Súper Niño".
El evento climático, que proyecta sus picos de máxima intensidad entre octubre y diciembre, motivó la activación de un protocolo de actuación especial y la aceleración de obras edilicias urgentes en todo el territorio provincial.
El titular de la Subsecretaría de Infraestructura Escolar, Carlos Daparo, confirmó la asignación de más de 65.000 millones de pesos para tareas de mantenimiento, recambio de cubiertas y reparación de techos. Actualmente, más de 350 establecimientos educativos se encuentran intervenidos para evitar anegamientos durante las tormentas estivales.
El protocolo oficial establece un esquema técnico de respuesta directa para tres escenarios: contingencias previas al ingreso escolar, inestabilidad durante el cursado presencial y resguardo en edificios con obras en ejecución. Si bien la sustitución completa de los techos se concretará durante el receso estival de fin de año, ante filtraciones complejas por lluvias extremas se dispondrá la suspensión inmediata de clases para efectuar arreglos sin la presencia de alumnos.
Las alertas meteorológicas señalan un alto nivel de vulnerabilidad en Cuyo. El Gran Mendoza y el Piedemonte presentan riesgo elevado de aluviones, mientras que el este metropolitano sufrirá anegamientos urbanos. Por su parte, la Zona Sur registrará tormentas severas con abundante caída de agua y granizo, en tanto que el Valle de Uco y Alta Montaña enfrentarán un importante aumento en el caudal de ríos por el deshielo tras las históricas nevadas invernales.