El nosocomio pediátrico deberá revisar el expediente y dictar una nueva resolución.
Un insólito conflicto administrativo en el Hospital Humberto Notti llegó hasta el despacho del gobernador Alfredo Cornejo. Todo comenzó en abril de 2019, cuando la empleada Ana Antonia Barrios presentó un certificado médico de un control oftalmológico para justificar un día de inasistencia. La polémica se desató en Salud Laboral al detectar la frase "con anestesia", la cual fue posteriormente desconocida por el profesional firmante.
A raíz de la sospecha de adulteración, la Dirección Ejecutiva del nosocomio instruyó un sumario administrativo que culminó en octubre de 2021 con la Resolución 870/21, mediante la cual se decretó el despido de la agente pública.
Lejos de aceptar la sanción, la trabajadora recurrió la cesantía denunciando graves irregularidades durante el proceso. Barrios cuestionó la trazabilidad del papel, argumentó que no existía un registro de ingreso oficial y sembró la duda sobre una posible manipulación posterior por parte de terceros. Asimismo, señaló que no se le permitió presentar sus alegatos finales y que el testimonio médico se tomó sin juramento.
Ante estos planteos, el Poder Ejecutivo provincial hizo lugar al reclamo y anuló tanto el despido dispuesto por el hospital como la posterior confirmación del Ministerio de Salud. Tras revisar las actuaciones, las autoridades determinaron que el acto sancionatorio carecía de la fundamentación legal obligatoria y omitió dictámenes técnicos fundamentales.
Pese a frenar la cesantía, la Provincia aclaró que la medida no implica ratificar la autenticidad del documento ni declarar la inocencia de la trabajadora. El decreto provincial ordenó retrotraer las actuaciones para que las autoridades del Hospital Notti elaboren una nueva resolución ajustada a derecho.