El acusado estuvo prófugo más de una década en Chile y cayó tras asaltar una cueva financiera en el centro.
Un tribunal condenó a 16 años de prisión a Leandro "Chupete" Contreras (32) por el homicidio de Lucas Bruno, ocurrido hace 13 años en Guaymallén. La sentencia fue fijada por el juez técnico Alejandro Miguel durante la audiencia de cesura, luego de que un jurado popular integrado por 12 ciudadanos lo declarara culpable por el delito de homicidio agravado por el uso de arma de fuego.
El hecho juzgado ocurrió la noche del 28 de octubre de 2013 en la intersección de las calles Amigorena y Corrientes. Contreras llegó al lugar a bordo de un Fiat 147 y disparó en siete oportunidades contra un grupo de jóvenes. Una de las balas impactó en la cabeza de Bruno, causándole la muerte por dilaceración cerebral, mientras que otro joven resultó herido pero logró sobrevivir.
Tras cometer el crimen, el imputado logró escapar hacia Chile, donde permaneció prófugo durante más de una década. En el país vecino trabajó como chofer de aplicaciones de viaje utilizando documentación falsa y modificando sustancialmente su apariencia física, aunque mantuvo contacto esporádico con su familia en Mendoza.
Su periodo en la clandestinidad llegó a su fin el 31 de marzo de 2025, cuando fue arrestado tras participar en un asalto a mano armada a una cueva financiera en la Galería Tonsa. En aquel episodio, los delincuentes sustrajeron $500.000 y un reloj, pero Contreras fue interceptado por la policía a las pocas cuadras, momento en que los efectivos descubrieron su verdadera identidad.
Por el atraco en pleno centro mendocino, el acusado ya había sido condenado en agosto pasado a 5 años y 10 meses de cárcel. Tras este nuevo fallo por el homicidio de 2013, la Justicia deberá unificar ambas penas para establecer el cómputo definitivo de los años que pasará tras las rejas.