Ocurrió en agosto de 1987 en un salón de la calle Martínez de Rozas. El ícono del rock nacional se bajó de una van con Pedro Aznar y terminó bailando con la cumpleañera.
En agosto de 1987, una fría noche de invierno en Mendoza fue escenario de uno de los mitos más coloridos del rock nacional. Charly García, quien se encontraba en la provincia en la cresta de la ola de su disco "Parte de la Religión", apareció de sorpresa en una fiesta de 15 años en un salón de la calle Martínez de Rozas, en Ciudad.
La historia fue recordada en radio Nihuil por la propia cumpleañera, Fabiana Colucci, a propósito de la celebración por el cumpleaños 75 del artista. Según relató la mujer, la fiesta transcurría con normalidad hasta que una van negra estacionó en la puerta y el músico se bajó junto a Pedro Aznar preguntando si había vino.
Vestido con campera de jean y sus clásicos anteojos oscuros, el artista entró al salón, tomó de la mano a la quinceañera y bailó con ella en medio de la pista ante la mirada atónita de los invitados. Lejos de las actitudes de divo, el músico probó el vino Giol disponible en la mesa y se sacó fotografías con los jóvenes del barrio Infanta.
La visita tuvo un trasfondo curioso: García frecuentaba a una joven de la zona llamada Marcela. Tras quedarse un momento compartiendo con la familia y los amigos de Fabiana, el ícono del rock se despidió alegremente para continuar su recorrido por la noche mendocina.
Aquella estadía de 1987 en Mendoza quedó marcada como una de las más agitadas en la carrera de García. Además del recordado episodio en la fiesta familiar, la gira incluyó dos históricos shows con entradas agotadas en el estadio del Club Deportivo Pacífico.
Fue justamente durante el segundo recital en Pacífico cuando el músico, enfrentado con el público por problemas técnicos y provocaciones, se bajó los pantalones sobre el escenario. El hecho generó un sonado revuelo mediático y un proceso judicial comandado por el fiscal José Valerio, actual ministro de la Suprema Corte de Justicia.