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Sin salir al patio: como fue el simulacro por tormentas extremas en las escuelas mendocinas

A diferencia del protocolo sísmico, la indicación fue subir pertenencias a los bancos y buscar zonas altas dentro de los edificios.

Miercoles, 28 de Octubre de 2026

Las escuelas de Mendoza vivieron este miércoles una jornada diferente. La Dirección General de Escuelas (DGE) junto a Defensa Civil llevaron adelante un Simulacro Provincial ante Anegamientos e Inundaciones, con el objetivo de preparar a las comunidades educativas frente a eventuales lluvias extremas y tormentas asociadas al fenómeno de El Niño.

A diferencia de los habituales ensayos sísmicos, este operativo aplicó una lógica opuesta: en lugar de evacuar hacia patios o descampados, la orden prioritaria fue resguardarse en sectores elevados dentro del propio edificio escolar, evitando así los riesgos que implican las correntadas y acequias colapsadas en la vía pública.

Secuencia operativa y pautas de seguridad

Al sonar la alarma, la primera acción dentro de los cursos consistió en elevar mochilas y útiles sobre los bancos. En paralelo, un adulto designado procedió al corte preventivo de la energía eléctrica desde el tablero general para evitar electrocuciones, mientras quedó estrictamente prohibido el uso de ascensores y el acceso a subsuelos.

Guiados por los docentes con el botiquín y el registro de asistencia en mano, los alumnos se trasladaron hacia pisos superiores o puntos de encuentro elevados. Una vez allí, se realizó el conteo de nómina, manteniendo el resguardo hasta confirmar que las condiciones en el exterior fueran seguras.

El protocolo enviado por la DGE contempla también tareas previas de prevención, como la limpieza de canaletas y desagrües, la protección de equipos tecnológicos y la revisión de bombas de achique en establecimientos con niveles bajo suelo.

Tras la finalización del ejercicio, las autoridades remarcaron que el suministro eléctrico solo puede restablecerse tras verificar que no exista humedad en las instalaciones, recordando además que el agua de inundación debe considerarse contaminada para el contacto con los estudiantes.